Zaragoza.-La obra más representativa del artista catalán Antoni Clavé se exhibe en el Centro de Exposiciones de Ibercaja

Es la primera exposición que se realiza en España tras su muerte el año pasado y posteriormente viajará a su ciudad natal, Barcelona

Europa Press Aragón
Actualizado: jueves, 27 abril 2006 16:21

ZARAGOZA, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Centro de Exposiciones y Congresos de Ibercaja de Zaragoza acoge la primera exposición antológica del artista catalán Antoni Clavé tras su muerte el pasado año. Desde hoy y hasta el 15 de junio puede contemplarse, bajo el título "La razón de pintar", compuesta por 53 piezas, realizadas, aproximadamente, entre 1946 y 2003, periodo que abarca gran parte de su trayectoria artística.

Un importante número de obras procede de colecciones particulares y reputadas fundaciones y galerías, como la Galeria Joan Gaspar o la Manuel Barbié. La exposición está compuesta por treinta óleos, nueve pinturas, diez obras de técnicas mixtas y cuatro collages.

La exposición se agrupa en cinco etapas cronológico-artísticas: periodo de influencia picassiana y fidelidad al concepto clásico de pintura; periodo de tratamiento pictórico pastoso y rehuida de los modelos picasianos; periodo abstracto, donde oculta la figura; periodo del gusto por el trompe-l'oeil del papel arrugado y el collage, y periodo final donde triunfa el contenido pictórico.

El comisario de la exposición es Daniel Giralt-Miracle, crítico de arte y especialista en la figura y la obra de Antoni Clavé. Giralt- Miracle destacó, durante la presentación de esta exposición, que se ha realizado una rigurosa selección de piezas con el objetivo de ofrecer al espectador una visión de conjunto de la intensa y multidisciplinar labor de Clavé como artista plástico, amigo de Picasso y Miró.

Para Giralt-Miracle, este artista que falleció a los 92 años de edad y gran conocedor de todos los engranajes artísticos y técnicas "no sólo hizo pintura y arte sino que vivió con una gran intensidad al compás de su tiempo y dejándose llevar, circunstancia que se muestra en su obra".

Una obra que, a su entender, se plasma profundamente en la pintura que abre la exposición y que aparece en la portada del catálogo, "Homenatge a Joan Miró" --realizada en 1972 para uno de sus inspiradores-- y que engloba toda una serie de técnicas artísticas, como la pintura, escultura, grabado, tapices, entre otros.

Buscador de nuevas realidades plásticas y lejos de adscribirse a una determinada tendencia, Antoni Clavé fue un artista tremendamente inquieto, con unas capacidades que le llevaron a iniciar una vía artística propia.

Como explicó Giralt-Miracle, es "un eslabón que unió la revolución picasiana con la más genuina abstracción, fuera de signo lírico, expresionista o explícitamente informalista. Una abstracción con referencias figurativas y lírica". Fue seguidor de una cierta tradición española como la de Velázquez o Picasso, aunque los críticos franceses lo encuadraron dentro de la Escuela de París.

Clavé realizó carteles, figurines, ilustraciones para libros, decorados para ballet y teatro, cerámica, tapices o pinturas murales, además de ser un referente para otros artistas en muchos campos artísticos. "El arte era el motor de su vida y esa dedicación es lo que le permitió vivir hasta los 92 años y realizar esta gran obra artística", aseguró.

Por su parte, el responsable de exposiciones de Ibercaja, Gonzalo de Diego, se mostró profundamente satisfecho por tener la oportunidad de acoger esta primera exposición casi antológica de su obra que engloba todas las fases de su vida artística, mucho antes de que se realice una gran exposición en su tierra natal, Barcelona.

De hecho, apuntó que después de permanecer en Zaragoza la mayoría de las obras viajara a la ciudad condal para formar parte de una gran exposición de Clavé que sirva de homenaje en ciudad de origen tras su muerte en agosto del año pasado.

DIVERSIDAD DE TÉCNICAS

Con la intención de ofrecer al espectador una visión del Clavé maduro, esta exposición recoge una cuidada selección de 53 obras, entre óleos, pinturas y collages, creadas entre 1946 y 2003 que muestran a un artista establecido en París, que forma parte de la comunidad artística de Montparnasse, que tiene su estudio muy cerca del de Picasso y que abre una vía propia de crear arte.

En esta etapa creativa, Clavé abandona los colores y la pincelación que le acercaron a artistas como Bonnard o Vuillard, para pintar cada vez más simplificados los argumentos de sus telas. En la muestra, este momento artístico se recoge en los óleos donde aparecen músicos, "Musiciens"; arlequines, "Arlequín con Laúd"; mujeres y hombres que comen sandía, "Mujer con sandía, la catalana", "Homme au pasteque", y naturalezas muertas, "Nature morte". Reflejan la huella de Picasso pero con un tratamiento pictórico y ornamental muy distintos.

A partir de 1956, comienza una etapa en la que rehuye de los modelos picasianos y emerge un tratamiento pictórico pastoso, como se aprecia en "Roi", "Guerrier", "Roi a la pipe o "Roi Leon", obra en las que la importancia del argumento decrece en beneficio de la riqueza pictórica.

El visitante podrá contemplar también las obras de la década de los sesenta, que se caracterizan por el velo de pintura de carácter netamente abstracto que oculta la figura y que además combina componentes gestuales con elementos procedentes del chorreo o dripping desarrollado posteriormente por el expresionismo abstracto americano.

De esta serie, la obra más característica de las expuestas es "Guerrier au bouclier", un guerrero del que sólo se percibe el rostro y una simplificación del escudo, porque lo esencial es la pintura y el resto de materiales que se suman a la tela.

A partir de 1972 la obra de Clavé experimenta un fuerte cambio debido a su gusto por el trompe-l'oeil del papel arrugado, el collage con papeles pintados o retazos de telas. En el "Homenatge a Joan Miró", obra incluida en la selección, se aprecia este período.

La exposición acaba con sus grandes telas de 2002 y de 2003, "Les deux son contents" y "Ilts sont plusieurs" que son la fusión del acrílico con el collage. Clavé logra lo que buscaba, dejarse llevar por el cuadro; no en balde siempre afirmó que "La tela es la que manda".

Esta exposición pretender ser una mirada retrospectiva a la obra de Clavé, de la que, como indica su comisario, Daniel Giralt- Miracle, se ha excluido el grabado y la escultura, por entender que son extensiones de su forma de entender la pintura. Una idea donde ocupa un lugar destacado la lucha obstinada de Clavé contra la facilidad y el tópico.

ARTISTA DESDE LA INFANCIA

Antoni Clavé (Barcelona, 1913-Saint Tropez, 2005) está considerado como una de las más relevantes figuras del arte contemporáneo. A los 13 años inicia su formación pictórica en 1926 asistiendo a cursos de Bellas Artes y a los talleres de Ángel Ferrán y José Mongrell.

A partir de 1930 se dedicó a ilustrar revistas y libros y, en 1939, con el estallido de la Guerra Civil se ve obligado a irse a vivir a Francia, donde afianzó su pintura. Animado por Pablo Picasso, da un salto para adentrarse en la abstracción, a la que volvería en los últimos años, siguiendo una línea de depuración de esquemas formales. Murió el año pasado, a los 93 años, en su residencia de la localidad francesa de Saint Tropez.

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