Actualizado 12/06/2007 16:39 CET

Zaragoza.-Los restos arqueológicos del antiguo Convento de San Lázaro se integrarán en el proyecto de la ribera del Ebro

ZARAGOZA, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los restos arqueológicos del antiguo convento mercedario de San Lázaro se preservarán y se integrarán en el proyecto U-11 del Plan de Riberas --Balcón de San Lázaro-- que se está realizando. Así lo manifestó el alcalde en funciones de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, en declaraciones a los medios de comunicación, durante la visita que realizó hoy a las obras para conocer 'in situ' las características y la importancia de los hallazgos.

En las excavaciones arqueológicas que se están llevando a cabo durante la ejecución del proyecto, han aparecido significativos restos del antiguo convento y cuartel de San Lázaro, entre ellos la planta de dos claustros, de parte de la iglesia y de otras estructuras conventuales.

Dado que, por su emplazamiento, parte de los elementos mejor conservados se verían afectados por el trazado del viario previsto, el alcalde dio la orden a los servicios técnicos municipales para elaborar un estudio y una propuesta integradora a la Comisión Provincial de Ordenación del Patrimonio (DGA), con el objetivo de compaginar la construcción del Paseo de Ribera con el mantenimiento de los restos arqueológicos hallados y, así, se pueda proseguir con los trabajos y ajustarse a los plazos inicialmente previstos.

El proyecto correspondiente a la U-11 del Plan de Riberas del Ebro, Balcón de San Lázaro, persigue la remodelación integral de este ámbito, dando continuidad al Paseo de Ribera con un tramo soterrado, la renovación de las infraestructuras urbanas de toda la zona y la creación de un nuevo parque de ribera.

Belloch recordó que el proyecto del Balcón de San Lázaro es "un tramo importante incluso desde el punto de vista económico, ya que suponen casi 18 millones de euros y es uno de los elementos más importantes del Plan de Riberas" y explicó que consta de "un paseo de Ribera, una zona peatonal amplia, que incluía un bulevar arbolado, un gran espacio sobre la Zaragoza monumental y una terraza para efectos lúdicos; y un paseo compatible con las inundaciones".

De este modo, el alcalde zaragozano consideró que "ahora se ha complicado más porque han aparecido unos restos arqueológicos que los técnicos nos dicen que son significativos y de interés histórico y patrimonial" y añadió que "es posible y factible incorporar al proyecto un jardín arqueológico que podamos disfrutar el conjunto de los ciudadanos".

"Nuestro objetivo es que el proyecto del Balcón de San Lázaro no se retrase, y en teoría debería estar terminado a finales de año, y que sea compatible el trabajo arqueológico con poder continuar con el Paseo de Ribera para que esté concluido para la Expo", aseveró.

Los planteamientos de la actuación que se pretende llevar a cabo con estos restos arqueológicos pretenden la recuperación de la identidad histórica con la realización de una excavación arqueológica completa. También se quiere aprovechar la aparición de los restos para crear un punto de interés urbanístico integrado en un jardín arqueológico junto al Ebro.

Asimismo se ha sacado a concurso la rehabilitación y recuperación de un antiguo molino, además la recuperación del estribo del antiguo Puente de Tablas.

EL BALCÓN DE SAN LÁZARO PARA USO CIUDADANO

Las obras proyectadas en el Balcón de San Lázaro consisten básicamente en tres actuaciones. Por una parte, la urbanización de una nueva calle en la ribera, que dé continuidad a los tramos existentes desde la calle Arquitecto La Figuera hasta el Puente del Pilar, con un tramo intermedio soterrado a la altura del Puente de Piedra.

Por otra parte, la creación de un gran espacio peatonal en el Balcón de San Lázaro, con tres ámbitos diferenciados, con un bulevar arbolado que lo conecte con la Estación del Norte, una plaza mirador sobre el Ebro con vistas a la ciudad monumental --Pilar, La Seo, la Lonja-- y una plaza a nivel inferior, óptima como zona de estancia y juegos infantiles.

Además de la creación de un Parque Lineal de Ribera entre los puentes de Piedra y del Pilar, adaptado a las posibles avenidas del río, en el que se mantendrá el edificio del antiguo Molino de Tablas para su futura rehabilitación, y se creará una plataforma-mirador como elemento conmemorativo del antiguo Puente de Tablas.

El proyecto está adjudicado a la unión de empresas Corsan Corviam-Vialex por 15,8 millones de euros, se encuentra en ejecución desde el pasado mes de enero, y está previsto que se termine a finales de este año.

HISTORIA DEL CONVENTO DE SAN LÁZARO

En 1224 la orden de Nuestra Señora de La Merced fundó en Zaragoza el Real Convento de San Lázaro, que tuvo entre sus cometidos durante varios siglos la atención como lazareto y hospital a los leprosos y otros enfermos de la ciudad.

Con el paso del tiempo, el convento se erigió en el principal centro religioso del Arrabal y en uno de los más destacados de la ciudad. La descripción que de sus dependencias hace fray Francisco de Neyla a finales del siglo XVII cuenta que tenía de una iglesia de cruz latina de grandes proporciones, con ocho capillas, tres sacristías y numerosos retablos, imágenes religiosas, lienzos provenientes de Italia y otras riquezas.

Además, en el convento había dos claustros, uno de ellos con un pozo cuya agua era famosa en toda la ciudad por su calidad y pureza, una gran biblioteca, sala capitular, jardín, celdas para los frailes y dependencias hospitalarias en las que se atendía a los enfermos. En la parte cercana al río, disponía de un imponente muro que protegía las instalaciones conventuales de las intensas crecidas del río.

Durante los Sitios de Zaragoza el convento de San Lázaro fue arrasado casi por completo, ya que sirvió de baluarte defensivo de la ciudad por el norte y en sus inmediaciones se vivieron algunos de los combates más cruentos para proteger el acceso al Puente de Piedra.

Tras la desamortización de Mendizábal, en 1835, el solar del antiguo convento se convirtió en el cuartel de San Lázaro, y su entorno vivió un desarrollo a finales del siglo XIX, impulsado por la llegada del ferrocarril y la instalación en sus inmediaciones de la Estación del Norte, constituyéndose uno de los asentamientos tradicionales más importantes de la Margen Izquierda.