Archivo - El ministro de Agricultura, Alimentación y Pesca, Luis Planas - EUROPA PRESS/R.Rubio.POOL - Europa Press - Archivo
MADRID/OVIEDO 14 Feb. (EUROPA PRESS) -
España pedirá, junto con Portugal, que el Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea active medidas para paliar los efectos de la sequía y del incremento de costes ante la preocupante situación por la que atraviesan las explotaciones ganaderas del Sur de Europa.
Así lo ha manifestado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien ha presidido este lunes, por videoconferencia, la reunión del Consejo Consultivo de Política Agrícola para Asuntos Comunitarios, en la que ha abordado, con los consejeros y consejeras de las comunidades autónomas, los principales asuntos que se tratarán en el Consejo de Ministros de la Unión Europea del 21 de febrero: deforestación, cuestiones comerciales y sequía.
España solicitará al Consejo que evalúe la posible aplicación de medidas como la ampliación del anticipo de los pagos directos y de desarrollo rural, la puesta en marcha de la cláusula de fuerza mayor en relación con determinadas disposiciones de la Política Agraria Común (PAC) o la implementación de medidas para compensar a los agricultores por la situación de sequía.
Entre estas últimas se incluyen habilitar un instrumento de apoyo temporal que permita disponer de fondos destinados al desarrollo rural para aplicar una ayuda inmediata del mismo modo que se aplicó para hacer frente al impacto de la pandemia de la Covid-19 o hacer uso de los mecanismos recogidos en la Organización Común de los Mercados Agrarios.
Además, el ministro ha subrayado que para España es una prioridad política la defensa de la reciprocidad en los acuerdos comerciales de la Unión Europea con países terceros.
Se trata, ha añadido, de garantizar que los productos agrarios importados cumplan con las mismas exigencias medioambientales, sanitarias, de bienestar animal o fitosanitarias que deben cumplir los Estados miembros.
El ministro considera que la coherencia debe presidir las relaciones comerciales de la Unión Europea, ya que unas importaciones con estándares ambientales inferiores a los comunitarios neutralizan los efectos que se buscan con el Pacto Verde europeo, con el consiguiente perjuicio para los intereses económicos y sociales de los productores europeos.
Asimismo, el ministro de Agricultura ha recalcado que la reciprocidad es "irrenunciable", aunque se debe aplicar conforme al derecho internacional.
También se debatirá en Bruselas sobre la futura normativa que regulará las condiciones que deben cumplir las importaciones y exportaciones de productos que estén bajo sospecha de contribuir a la destrucción de ecosistemas forestales.
El ministro ha apuntado que España apoya y comparte el objetivo de esta iniciativa, que busca garantizar que los productos consumidos o las exportaciones comunitarias estén libres de deforestación.
Además, según ha señalado, supone un paso adelante en la integración de los aspectos de sostenibilidad entre los requisitos que se exigen a determinados intercambios comerciales. En todo caso, Planas confía en que estas medidas se apliquen "con prudencia, proporcionalidad y equilibrio".
Por otro lado, el ministro ha indicado que en el próximo Consejo se informará sobre la situación de la nueva normativa europea en materia de sanidad vegetal, en particular sobre las cuestiones relacionadas con los controles de las importaciones y la extensión del pasaporte fitosanitario.
El ministro ha asegurado que España está muy interesada en este debate y participará activamente en las consultas y reuniones que se celebren para avanzar en esa normativa.
PRINCIPADO
Tras la reunión, desde el Gobierno asturiano han enviado una nota de prensa explicando que se ha traslado al ministro la necesidad de que haya una atención específica a la situación que se está produciendo, con un análisis realista de cuáles son las dificultades de rentabilidad y el establecimiento de acuerdos nacionales que garanticen el cumplimiento de la ley de cadena alimentaria, con un compromiso de la industria láctea con el incremento de precios que aseguren las rentabilidad de las explotaciones.
Además, el consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial del Gobierno asturiano, Alejandro Calvo, ha subrayado la importancia de dar información al consumidor y a todos los eslabones de la cadena para que el modelo de producción sea distinguible en el etiquetado, en la caracterización de los productos, para que pueda elegir aquellos que son más sostenibles y, desde un punto de vista ético, pueda tomar decisiones que ayuden a los agricultores y ganaderos.
Según ha explicado Calvo, en el encuentro también se han analizado otros asuntos como la fiscalidad relativa a las pequeñas explotaciones, una demanda de las comunidades de la cornisa cantábrica, así como los avances que se están produciendo en nuevas caracterizaciones de lo que debe ser la agricultura sostenible en el futuro, sobre todo en la captación de CO2 y en la agricultura de carbono.
En este sentido, Calvo ha recordado que Asturias ya está desarrollo un proyecto piloto, con Central Lechera Asturiana, de caracterización de nuestro modelo de explotación, enfocado a garantizar no solo la neutralidad de la producción en cuanto a sus emisiones sino que también a dotar de sumideros de CO2.