Archivo - Imangen de archivo de lobo ibérico - CREATIVE COMMONS - Archivo
OVIEDO, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
El colectivo Grupo Lobo Asturias ha reclamado este martes el "inmediato cese" del consejero de Medio Rural y Política Agraria del Gobierno del Principado de Asturias, Marcelino Marcos, tras conocerse la sentencia del Tribunal Supremo que da la razón a organizaciones ecologistas frente a los planes de gestión del lobo en Asturias y Cantabria.
En una nota de prensa remitida por el colectivo, los ecologistas consideran al consejero "responsable e instigador de las matanzas indiscriminadas de lobos en Asturias que se han demostrado ilegales" y critican que en esos controles participaran cazadores, pese a que el lobo no es una especie cinegética.
La reacción se produce después de que el Supremo estimara recursos presentados por la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) y Ecologistas en Acción Cantabria contra los métodos de gestión del lobo. En el caso de Asturias, el alto tribunal declaró nulas varias disposiciones autonómicas, entre ellas el Programa Anual de Actuaciones de Control del Lobo 2022-2023 y parte del II Plan de Gestión.
La sentencia establece que la autorización de la muerte de ejemplares solo es posible cuando constituya la única solución para evitar daños al ganado y debe ir precedida de un examen de las medidas alternativas que razonablemente puedan adoptar las explotaciones. Además, recalca que la extracción debe ser selectiva y no puede aplicarse de forma indiscriminada a un número determinado de individuos, ya que la muerte de ciertos ejemplares puede resultar "particularmente perjudicial" para la manada.
Desde Grupo Lobo Asturias sostienen que está "demostrado científicamente" que la eliminación sistemática de ejemplares no reduce los conflictos con la ganadería, sino que puede incrementarlos. Añaden que durante los años en los que el lobo estuvo incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre) y no hubo controles poblacionales, los daños al ganado disminuyeron en comparación con periodos anteriores.
El colectivo defiende que el lobo es una especie en recuperación que estuvo próxima a la extinción y que, pese al aumento de su población, sigue siendo una especie amenazada que requiere protección. Asimismo, considera que responsabilizar al lobo de los problemas del sector ganadero desvía la atención de cuestiones como el bajo precio de la carne y la leche, el aumento de costes y la demora en el pago de indemnizaciones por daños de fauna.
Por último, Grupo Lobo Asturias reclama que las medidas de gestión atiendan tanto al bienestar de la ganadería extensiva como a la conservación de la biodiversidad y reivindica el papel del lobo en el control de ungulados salvajes y en el mantenimiento del equilibrio ecológico.