El jefe de sección de Seguridad Minera y actuario de la mina de Cerredo (Degaña) en la que el pasado mes de marzo fallecieron cinco trabajadores, Alberto Quirino Vázquez, - JGPA
OVIEDO, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
El jefe de sección de Seguridad Minera y actuario de la mina de Cerredo (Degaña) en la que el pasado mes de marzo fallecieron cinco trabajadores, Alberto Quirino Vázquez, ha asegurado que visitó la explotación en septiembre de 2024 y enero de 2025, y en ninguna de estas visitas apreció indicios de extracción ilegal de carbón.
Vázquez ha comparecido en la comisión de investigación sobre el accidente de la mina de Cerredo que se está desarrollando en la Junta General del Principado de Asturias con el fin de esclarecer las causas que rodean al accidente mortal y las responsabilidades que de él se pueden derivar.
Durante su comparecencia, ante las preguntas de los diferentes diputados, el inspector ha detallado las visitas que hizo a la mina de Cerredo y ha confirmado que, aunque puede ser una práctica habitual si hay indicios de irregularidades, no hizo ninguna visita a la explotación sin avisar.
De la visita de 2024, Vázquez ha explicado que accedió al piso tercero de la explotación, pero sin llegar hasta el lugar donde el 31 de marzo se produjo la explosión. "La visita fue a la 'capa María', ha explicado, lugar en el que los trabajadores estaban "retirando chatarra". "La visita la hago donde hay trabajos, que es donde puede haber problemas de seguridad", ha subrayado, para después explicar que esa 'capa María' está a 280 o 300 metros en una galería de más de 700 metros de largo. "Yo visité eso, que era lo accesible, el resto no pasé porque estaba de no pasar durante un montón de años", ha relatado. Tampoco había ventilación y había una cinta balizadora para prohibir el paso.
Tras su visita, ha dejado claro que no vio ningún indicio de extracción porque "de ahí en adelante la mina era inaccesible". En la zona que visitó, ha agregado, tampoco vio ninguna labor sospechosa.
Respecto a la visita de enero de 2025, ha relatado que se produjo en el primer piso, donde tampoco observó movimientos que hicieran saltar las alarmas.
No obstante, ha explicado que, si la empresa estaba extrayendo carbón de manera ilegal, era posible que lo hiciera sin que nadie se diera cuenta, con una "voluntad de ocultamiento". "Nunca nadie vio nada, y nunca nadie avisó de nada", ha señalado, criticando que "después del accidente, todo el mundo sabía, pero nunca nadie vio nada".
"El que delinque, si tiene intención, lo puedes pillar, pero la mayor parte de las veces no se pilla", ha resumido.
UNA AUTORIZACIÓN PARA EXTRAER 60.000 TONELADAS DE CARBÓN
La comparecencia de Vázquez se ha centrado también en la autorización que Blue Solving obtuvo para realizar una investigación complementaria, que consistía en la extracción, en 18 meses, de 60.000 toneladas de carbón para la realización de pruebas industriales y ver si el material de Cerredo podría servir para hacer briquetas de grafito.
El compareciente ha indicado que ese proyecto se aprobó, entre otras cosas, porque la solicitud venía acompañada de una resolución definitiva del Instituto de Transición Justa (ITJ) que concedía ayudas para este proyecto. También se aportó un informe del Instituto del Carbón diciendo que esos carbones presentaban buenos resultados para "carbón grafitable y siderúrgico".
Vázquez ha aclarado que, si bien la normativa estatal prohibe la extracción de carbón de manera general, entra en contradicción con la legislación europea aprobada en 2024 que declara el grafito como material estratégico y el carbón de coque como necesario, autorizando la producción de ambos minerales en todos los países comunitarios.
No obstante, el actuario de la mina ha recordado que Blue Solving solo tenía permiso para extraer el carbón en el marco del proyecto de investigación complementaria en el primer piso. Así, se podían sacar 60.000 toneladas para la prueba industrial en dos años que, ha explicado, aunque sea una cantidad de material aparentemente elevada, para la industria siderúrgica 30.000 toneladas representan solo el 1% del consumo anual. "Desde el punto de vista técnico es una muestra, a una escala grande, pero es un muestreo, porque no hay otra forma de saber si vale o no vale", ha explicado.
DENUNCIA A CERREDO
Respecto a la denuncia que Promining interpuso por la actividad en Cerredo quince días antes del accidente, en la que se reflejaba que los trabajadores reportaban mareos, el inspector ha detallado que a él la denuncia le llegó después del accidente.
Sin embargo, ha asegurado que no ha podido constatar este hecho porque todavía no han podido entrevistar a los trabajadores por estar la investigación judicial abierta.
Así, ha explicado que la denuncia sigue en trámites de resolución porque se continúan realizando actuaciones a petición de la Fiscalía. "Todavía la semana pasada estuvimos allí", ha asegurado.
De la investigación sobre el accidente y la extracción ilegal de carbón, Vázquez ha señalado que, si bien "30.000 toneladas se esconden mal", donde se produjo la explosión no se estaban extrayendo "ni de lejos" esas cantidades. "En el accidente lo irrelevante es el carbón, porque el carbón fue poco. Lo relevante es la labor clandestina", ha dicho.