El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, preside la misa funeral por la muerte del Papa Francisco - Europa Press
OVIEDO 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Catedral de Oviedo ha acogido este lunes 28 de abril el funeral por el eterno descanso del Papa Francisco, fallecido en la mañana del lunes de Pascua y cuyo funeral exequial se celebró el pasado sábado en la Basílica de San Pedro del Vaticano. A las 12.00 horas comenzó el sepelio en una catedral llena de fieles que se vieron sorprendidos por el apagón eléctrico que, en mitad de la homilía del arzobispo Jesús Sanz Montes, dejó sin luz el templo.
A pesar del apagón, que en un primer momento en el templo se pensó que afectaba solo a la Catedral, el arzobispo pudo finalizar su discurso y continuar con la eucaristía, a viva voz. Al sepelio acudieron autoridades autonómicas, encabezadas por el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, el presidente de la Junta General, Juan Cofiño, y el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli. Sin embargo, Lastra abandonó el templo unos diez minutos después del apagón para averiguar qué había ocurrido.
Tratando de mantener la normalidad, Jesús Sanz Montes ha hecho un repaso por los últimos meses del Papa, destacando su “empeño y fortaleza” en medio de la enfermedad. “Tras el alta hospitalaria el consejo de los facultativos fue taxativo y claro: confinamiento total durante dos meses. Y la respuesta del Papa Francisco fue imperativa: sacadme a donde está la gente”, ha destacado.
Una semana después del fallecimiento del Papa, Sanz Montes ha destacado que ya “quedan atrás” las “esquelas de diversos colores” de los grupos políticos y los colectivos sociales. “Se irán poco a poco difuminando las proclamas de quienes reivindican la herencia del Santo Padre abanderándole con sus propias enseñas, haciéndole socio de sus intereses o inscribiéndole bajo las siglas de una forma de ver y vivir las cosas”, ha dicho.
Así, ha resaltado lo “difícil” que supone hacer un balance “sereno” del legado que ha dejado el Papa, de quien ha destacado que ha “removido conciencias”, ha luchado por libertades y no ha traicionado valores.
TRES IMÁGENES
Sanz Montes ha querido recordar los encuentros personales que ha tenido con el Papa y ha destacado tres imágenes que a su juicio han marcado su legado.
La primera se refiere a su visita a Lampedusa en 2013 con motivo de la muerte de inmigrantes que llegaban en pateras a las costas italianas huyendo “de sus infiernos dictatoriales, de sus guerras fraticidas y de las hambrunas de sus miserias”.
La segunda, ha continuado, es la que protagonizó durante la pandemia del coronavirus en 2020, cuando subió por las gradas hasta el estrado de la plaza de San Pedro vacía. “Ahí se veía a un padre que asumía el dolor de la entera humanidad en aquellos instantes de tremenda incertidumbre, de miedo incluso por las consecuencias imprevisibles que tenía aquella situación”.
La tercera, ha indicado, ocurrió el día de la Inmaculada de 2022, cuando, en oración frente a la imagen de la Virgen, “acabó llorando desconsoladamente al no poder ofrecer a la virgen en aquella tarde la paz en Ucrania”.