Reunión del Consejo de Gobierno. - PRINCIPADO
OVIEDO, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Gobierno de Asturias ha aprobado este lunes el proyecto de Ley de Salud Pública, un texto que actualiza el marco normativo vigente para incorporar el aprendizaje adquirido durante la pandemia de la covid, con el fin de fortalecer la capacidad de anticipación y respuesta ante emergencias sanitarias. También refuerza la prevención y regula ámbitos clave como la seguridad alimentaria y la salud ambiental y laboral.
Según ha explicado la titular de Salud, Concepción Saavedra, en rueda de prensa, el proyecto de ley establece "un marco normativo que permite poder poner en marcha más medidas que las que teníamos durante la pandemia de la COVID-19.
"Lo hace tanto, por ejemplo, para el diagnóstico y en el caso de las vacunas, digamos que si fuera necesario porque realmente fuera un riesgo para el resto de la sociedad, también nos abre la puerta para poder hacerlo. O sea, nos permite una serie de herramientas y mecanismos que hasta ahora no teníamos y que ahora sí", explicó la consejera.
Saavedra ha indicado que se trata de un "documento valiente y ambicioso, plenamente coherente con la visión de políticas públicas". Un texto que mira al futuro sin perder de vista el presente y que incorpora acciones de experiencias aprendidas y que además han marcado a todos y que son muy recientes, porque no solamente se trata de la COVID-19, sino también de otras crisis sanitarias más recientes.
"Se trata de una norma necesaria, una ley de presente y de futuro que refuerza la salud pública como uno de los grandes pilares de nuestro sistema sanitario y que sitúa la salud en el centro de todas las políticas", dijo la consejera.
Desde el punto de vista legislativo, la ley se estructura en seis títulos y 82 artículos. Se trata de una norma "bastante extensa y que aborda de forma integral todos los elementos de salud pública, a la vez que introduce avances muy relevantes".
Además da un impulso decidido a la promoción de la salud y a la prevención a lo largo de la vida y en todos los entornos: educativo, laboral y comunitario. También regula ámbitos clave como la seguridad alimentaria, la salud ambiental y la salud laboral, reforzando la protección de la ciudadanía.
"En primer lugar, la ley refuerza de manera clara los derechos de la ciudadanía en materia de salud pública, reconoce el derecho a protegerse de la enfermedad, a recibir y disponer de información veraz y comprensible, a participar en las políticas públicas, ya que todas las actuaciones se desarrollan en condiciones de equidad, garantizando la dignidad, la confidencialidad y la seguridad de las personas. Y junto a estos derechos, la norma establece también unas obligaciones o deberes de la ciudadanía, porque la salud pública es una tarea compartida. Se reconoce la obligación de no realizar conductas que puedan poner en riesgo la salud colectiva", dijo la consejera.