Archivo - Varios servicios de emergencia tratan de apagar el fuego, a 21 de agosto de 2025, en Anllarinos del Sil, León, Castilla y León (España). - Xuan Cueto - Europa Press - Archivo
OVIEDO, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno del Principado de Asturias ha ejecutado el 65% de los trabajos planificados para reforzar el control de la interfaz urbano-forestal en los montes de gestión autonómica, dentro del plan anual de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales para la campaña 2025-2026.
Las actuaciones se centran en la revisión y mantenimiento de las franjas de protección en las zonas de mayor riesgo, con inspecciones específicas en concejos considerados de alta vulnerabilidad ante el fuego, con el objetivo de garantizar su correcto estado y reducir la exposición de núcleos de población y espacios de alto valor natural.
En el marco de la estrategia preventiva, el Principado ha ejecutado además quemas controladas en 283 hectáreas y quemas de mantenimiento en otras 347 hectáreas, una herramienta técnica orientada a la reducción de carga combustible y a la creación de discontinuidades en el monte para dificultar la propagación de incendios.
El documento incorpora también el desarrollo de áreas silvopastorales en espacios protegidos, diseñadas específicamente para municipios con especiales dificultades demográficas. Estas actuaciones ya se han ejecutado en concejos como Pesoz, Illano, Grandas de Salime, Ibias, Degaña y Cangas del Narcea.
Según informa el Gobierno regional, se trata de una herramienta de prevención activa y de apoyo a la ganadería de montaña que incluye desbroces, tratamientos selvícolas, repoblaciones y mejora de pastos, contribuyendo a generar mosaicos agroforestales que actúan como barreras naturales frente al fuego. Estos trabajos ya han superado las 300 hectáreas entre las intervenciones ejecutadas o en curso; y se ha actuado en más de 660 hectáreas efectuando desbroces orientados a la generación de pastizales de montaña.
El plan autonómico moviliza cerca de 28 millones de euros e incorpora inversiones propias del Principado y actuaciones en colaboración con los ayuntamientos, con especial atención a la autoprotección en pueblos y a la gestión preventiva en áreas estratégicas.