Caunedo, Somiedo - GOBIERNO DE ASTURIAS
OVIEDO, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias del Gobierno asturiano ha iniciado la recuperación ambiental del entorno de las antiguas minas de mercurio de Caunedo, en Somiedo, con una inversión de 119.864 euros, financiados con fondos del Mecanismos de Recuperación y Resiliencia (MRR) del programa Next GenerationUE.
La medida es una nueva fase en las obras ya ejecutadas para rehabilitar estas instalaciones, ubicadas en el Parque Natural y la Reserva de la Biosfera de Somiedo. Según ha informado el Principado en nota de prensa, a estas actuaciones se destinaron 851.676 euros de fondos MRR para intervenir sobre dos grandes escombreras mineras para eliminar riesgos ambientales y corregir el impacto provocado por la actividad extractiva desarrollada el siglo pasado.
Las obras se centran en mejorar el estado de los accesos y las zonas forestales degradadas, y reforzar las labores de prevención de incendios en el entorno más próximo a la antigua explotación. Su objetivo es avanzar en la recuperación de un área de alto valor natural para hacerla más segura, integrada y preparada frente a riesgos como la erosión o los incendios forestales.
Los trabajos incluyen el desbroce y acondicionamiento del camino de acceso a la escombrera, la mejora del firme y la ejecución de pequeños elementos de drenaje que permiten canalizar adecuadamente el agua y reducir el desgaste del terreno. Además, se instalará una marquesina de madera en la zona de descanso situada junto al acceso a la antigua mina, pensada para ordenar el uso público y facilitar el tránsito y la visita al entorno sin afectar a sus valores naturales.
Desde el punto de vista ambiental, se plantarán especies autóctonas, como avellanos y abedules, en taludes y áreas afectadas por procesos de degradación o por incendios recientes, lo que contribuirá a fijar el suelo, recuperar la vegetación y mejorar la biodiversidad del entorno para reforzar su estabilidad a medio y largo plazo.
Estas obras se suman a las ya realizadas, que permitieron estabilizar los terrenos, mejorar las condiciones del suelo y recuperar la cubierta vegetal para reducir los procesos erosivos y los posibles efectos sobre las aguas, la fauna y el entorno rural. Esta actuación supuso un paso clave para sentar las bases de una rehabilitación progresiva del entorno.