Semillas del Serida - GOBIERNO DE ASTURIAS
OVIEDO 20 May. (EUROPA PRESS) -
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, distinguida este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional, custodia distintas variedades vegetales asturianas como trigo, lechugas, judías y cebollas, remitidas en 2022. El Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario del Principado de Asturias (Serida) está preparando el envío de nuevas variedades procedentes de su propio banco de semillas.
Según ha informado el Gobierno asturiano a través de una nota de prensa la bóveda de semillas, una gran reserva internacional de seguridad para los recursos fitogenéticos, conserva duplicados procedentes de bancos de germoplasma de todo el mundo. Su función es garantizar la diversidad vegetal frente a riesgos como catástrofes naturales, conflictos, pérdida de colecciones o los efectos del cambio climático.
Asturias forma parte de este esfuerzo global. En junio de 2022, España realizó su primer depósito oficial en la Bóveda de Svalbard a través del Centro de Recursos Fitogenéticos del INIA-CSIC. En total se registraron cerca de un millar de semillas pertenecientes a 102 especies.
Entre los recursos incorporados a aquella expedición se encuentran varios de origen asturiano. La aportación comprendía 18 materiales, entre ellos, trigos de Somiedo, lechugas de Gozón, judías de Cabrales y cebollas de Villaviciosa. Esta presencia simboliza la contribución de la agricultura tradicional asturiana a una estrategia internacional de conservación de la diversidad cultivada.
El Serida entendió la necesidad de preservar la diversidad de las especies vegetales cultivadas en Asturias. En 1991 se puso en funcionamiento el Banco de Semillas, con la instalación de una cámara fría y no más de 60 muestras de fabes recogidas en la comunidad autónoma. En aquel momento, las variedades locales no habían sido recolectadas completamente o se mantenían en diversas colecciones fuera de Asturias.
La misión de este banco de semillas, gestionado por el Equipo de Genética Vegetal, es contribuir a reunir, conservar y conocer la diversidad genética de especies vegetales tradicionalmente cultivadas en Asturias con reproducción por semilla y que forman parte de nuestro patrimonio sociocultural, así como proporcionar materiales para las tareas de investigación y desarrollo de nuevas variedades.
Durante los últimos 35 años, este material ha formado parte de la Red Española de Colecciones de Germoplasma, y ha experimentado un crecimiento continuo tanto del número de especies conservadas como de la diversidad dentro de cada una de ellas.
En la actualidad, el banco de semillas del Serida alberga muestras de origen local, nacional e internacional. Destaca especialmente su amplia colección de fabes, con más de 3.000 entradas del género Phaseolus spp., lo que la convierte en una de las más relevantes en su ámbito.
La mayor parte de las variedades locales también se encuentran duplicadas en las colecciones del Centro Nacional de Recursos Fitogenéticos (CRF-INIA-CSIC, Madrid), lo que garantiza su conservación a largo plazo. Sin embargo, un número significativo de materiales se conserva exclusivamente en el Serida, según destaca el responsable del banco de Semillas, Juan José Ferreira, lo que confiere a esta colección "un carácter único dentro de la red nacional y refuerza su valor estratégico para la preservación de la biodiversidad agrícola".
En estos años la colección también ha sido la fuente esencial para la obtención y distribución de nuevas variedades adaptadas a los cultivos locales como variedades de escanda y de judía tipo faba granja. Paralelamente, se ha reunido una enorme cantidad de datos e información en torno al material reunido lo que incrementa su potencial utilidad.