Inundaciones en La Isla (Colunga). - EUROPA PRESS
OVIEDO 16 May. (EUROPA PRESS) -
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC), tras las lluvias de los últimos días que provocaron inundaciones en Colunga, quiere reforzar la concienciación y la prevención frente al riesgo de inundaciones en España, por lo que ha elaborado mapas de zonas inundables que pueden consultarse en el visor cartográfico del organismo al que cualquier persona puede acceder si su vivienda o finca se encuentra en una zona de riesgo. Además, el Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables ofrece información para todas las cuencas hidrográficas.
La CHC recomienda a quienes residan en zonas inundables consultar las guías de adaptación al riesgo de inundación y los planes de protección civil autonómicos y municipales. En caso de crecida de los ríos, se insta a seguir las instrucciones de las autoridades y de Protección Civil.
Cualquier uso en la zona de policía de cauces --100 metros a cada lado del río-- requiere autorización de la CHC, que evalúa el cumplimiento de la normativa y exige que los promotores asuman y comuniquen el riesgo de inundación. Fuera de este ámbito, indica la CHC a través de una nota aclaratoria, "corresponde a las administraciones de ordenación del territorio y urbanismo velar por el cumplimiento de las limitaciones legales".
Las labores de mantenimiento de cauces, señala, "solo son eficaces en casos puntuales, como la retirada de obstrucciones". "La vegetación de ribera incrementa la estabilidad de las orillas, frenando los procesos de erosión. Provoca pérdidas de energía de la corriente por turbulencia. Asimismo, el lecho natural, por su mayor rugosidad frente a un cauce dragado, por ejemplo, disipa más energía de la corriente, por lo que también promueve la laminación de avenidas. También las llanuras de inundación en estado natural nos protegen de los efectos adversos de las inundaciones", explica la CHC.
Cuando los caudales del río aumentan y el río se desborda, ocupando una llanura de inundación sin alterar, además de "no producirse daños a las personas y los bienes en ese tramo se reducen los daños en poblaciones y otros usos situados aguas abajo ya que se frena la velocidad y energía del agua, por estar formadas por materiales con alta capacidad de infiltración." En ellas, explican, "se deposita parte de la carga sólida transportada durante las crecidas".
Por otro lado, informan de que "la demolición de azudes no agrava los efectos adversos de las inundaciones, ya que estas infraestructuras carecen de capacidad de almacenamiento y pueden incluso incrementar el riesgo en caso de crecida".
La CHC, en coordinación con las administraciones locales, autonómicas y estatales, elabora mapas de riesgo, predice avenidas, supervisa el cumplimiento de la normativa y redacta planes de gestión del riesgo de inundación. "Todo ello con el objetivo de proteger a la ciudadanía y minimizar los daños asociados a las inundaciones", subrayan.