Archivo - Centro de Responsabilidad Penal de Menores de Sograndio. - AVISPA - Archivo
Considera que la actual dirección "ha sobrepasado todos los límites tolerables"
OVIEDO, 5 May. (EUROPA PRESS
El Comité de Empresa de la Consejería de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos exige la destitución inmediata de la directora del Centro de Responsabilidad Penal de Menores (CRPM) - de Sograndio tras los hechos de "extrema gravedad" ocurridos este fin de semana, que evidencian un "colapso absoluto de la dirección y una pérdida total de control del centro".
El Comité de Empresa considera que la actual dirección "ha sobrepasado todos los límites tolerables" y ya no se trata de "errores puntuales, sino de una gestión negligente que ha puesto en riesgo la integridad física de los trabajadores y trabajadoras y el funcionamiento del centro".
Por todo ello, exigen su destitución inmediata así como las explicaciones pertinentes a la plantilla sobre la gestión de estos meses y sobre todo de estos últimos hechos calificados como gravísimos. "Su continuidad es incompatible con la seguridad, la legalidad y la prestación de un servicio público digno. De no producirse, El Comité de Empresa de la Consejería de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos impulsará todas las acciones necesarias para exigir responsabilidades y proteger a los y las profesionales", añaden.
VARIAS AGRESIONES
Asegura el comité que en un corto espacio de tiempo se produjeron, al menos, tres agresiones en el interior de las instalaciones, generando un escenario de riesgo intolerable para trabajadores y menores. Como consecuencia de este escenario de "crispación generalizada", cuatro menores a lo largo del fin de semana tuvieron que ser trasladados en ambulancia al HUCA por problemas de salud derivado del estrés vivido.
Denuncian que en ese contexto crítico, la directora no se personó en el centro ni asumió el mando, ni siquiera ante la presencia en el centro de la propia Guardia Civil que preguntó expresamente por la ausencia de la directora en un momento de máxima gravedad, así como por los protocolos de actuación que llevaban meses reclamando sin que les hubieran sido facilitados.
"Esta documentación operativa había sido solicitada reiteradamente, tal y como este Comité de Empresa ya había advertido en su momento, sin obtener respuesta ni cumplimiento por parte de la dirección. Las consecuencias fueron inmediatas: un centro desbordado, sin control operativo y sostenido únicamente por el esfuerzo del personal, que tuvo que asumir funciones que no le corresponden ante la ausencia total de dirección", indican desde el Comité.
Pero advierten además que la falta de responsabilidad no terminó ahí y al día siguiente, la directora no realizó ni una sola llamada durante la mañana para interesarse por lo ocurrido y ver cómo estaba el ambiente pasadas unas horas.
Así relatan que fueron las propias educadoras quienes tuvieron que contactar con ella para explicarle como estaba la situación. "No hubo apoyo organizativo, ni instrucciones, ni criterios de actuación. Tampoco supo establecer medidas disciplinarias, recayendo nuevamente en el personal educativo la gestión completa del conflicto", añade el Comité.
HECHOS DE EXTREMA GRAVEDAD
Lamentan que durante los incidentes se produjeron hechos de extrema gravedad ya que un vigilante recibió patadas en las costillas y una educadora fue golpeada con un palo de billar en plena intervención, objeto cuya peligrosidad ya había sido advertida reiteradamente por el Comité.
Desde el Comité consideran "igualmente inaceptable" que, tras los ingresos hospitalarios en el HUCA derivados de estos hechos, no se produjera ninguna llamada por parte de la dirección para interesarse por el estado de los menores en cuestión.