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OVIEDO, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
El éxito de tratamientos con vacunas ARN mensajero (ARNm) en personas con cáncer llegará en cuatro o cinco años, según han estimado este viernes dos de los creadores de BioNtech, Ugur Sahin y Ozlem Tureci. "No es ciencia ficción, "ha afirmado Tureci. El producto sigue en desarrollo y la fase clínica está "avanzada".
La tecnología ARNm es la que está en la base de las vacunas contra la COVID-19 y supone enviar un mensaje a las células para producir una proteína que despierte la capacidad inmunológica del paciente. En el caso del coronavirus, ese mensaje siempre es el mismo, porque el virus es igual. Sin embargo, en el caso del cáncer, hay que fabricar un tratamiento para cada paciente, porque cada tumor es diferente.
Ugur Sahin y Ozlem Tureci han ofrecido en Oviedo una rueda de prensa, horas antes de recibir en el Teatro Campoamor el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2021, por su contribución al desarrollo de las vacunas de COVID-19. Recibirán el premio junto a Katalin Karikó, Drew Weissman, Philip Felgner, Derrick Rossi y Sarah Gilbert.
Cuando les han preguntado sobre los trabajos con la tecnología de ARNm para luchar contra el cáncer, han explicado que ya llevan realizando ensayos clínicos en ese sentido desde 2012 con tumores de pacientes con cáncer. Tienen la capacidad de fabricar esa vacuna "a demanda" en cuatro o seis semanas para despertar la inmunidad del enfermo y que reduzca el tumor.
"Hemos visto que es un procedimiento seguro, que induce una respuesta muy importante y que se puede conseguir reducir y controlar tumores", han dicho. Consideran que en ese plazo de cuatro o cinco años llegará el éxito de esta técnica (ARNm) frente al tratamiento habitual contra el cáncer.
En relación al coste de las vacunas y que pueda existir un dilema ético si son demasiado caras y solamente al alcance de las personas con más recursos, Tureci ha dicho que ese problema no va a existir con esas vacunas individualizadas contra el cáncer. Más al contrario, van a ser tratamiento "asequibles" y se van a poder aplicar por medio de los servicios sanitarios de cada país. Existen cuestionen que abaratan los costes relacionadas con el progreso científico y tecnológico, ha explicado.
En cuanto a la respuesta de la actual vacuna de COVID-19 ante las nuevas variantes del virus, los científicos han explicado que la actual vacuna ya ofrece una protección muy alta y por ahora no creen que sea necesario adaptarla.
No obstante, al tratarse de un virus nuevo, han explicado que se está monitorizando la situación en todo momento y que tienen disponible la tecnología para reaccionar de una manera "muy rápida". Solo habría que modificar la vacuna para que diese una instrucción diferente a las células, en función del cambio en el virus.
Preguntados sobre si consideran que liberar las patentes sería una solución para que población de países pobres pudieran acceder a las mismas, Tureci ha dicho que esa no es la solución.
Ha afirmado que ya trabajan con criterios éticos para que las dosis lleguen lo más rápido posible a países con rentas bajas y medias y ha dicho que el 40 por ciento de su producción de vacunas ya llegan a países africanos. Ha comentado que sería una buena oportunidad para construir en esos territorios centros de producción y que sean así autosostenibles, creando además "su propio ecosistema" a nivel regional.
Ugur Sahin ha añadido que antes de que termine 2021 habrán conseguido repartir más de 3.000 millones de dosis a 140 países diferentes. La intención es que todos los habitantes del mundo tengan acceso a unas vacunas contra la COVID-19, cuyos distintos ensayos clínicos "han confirmado su seguridad y eficacia".
Tanto Ugur Sahin y Ozlem Tureci se han mostrado muy contentos de haber contribuido a dar una respuesta a la pandemia y a demostrar que la Ciencia puede contribuir a superar estas grandes crisis.
TRAYECTORIA
Ugur Sahin nació el 19 de septiembre de 1965 en Alejandreta (Turquía). Se graduó en Medicina en la Universidad de Colonia y se doctoró con una tesis sobre inmunoterapia en células tumorales en esta misma universidad en 1992. Trabajó como médico de medicina interna, hematología y oncología, y en 2000 se trasladó a la Universidad de Maguncia (Alemania), donde ha ocupado diversos cargos hasta la actualidad. En 2001 cofundó Ganymed Pharmaceuticals, que desarrolló un anticuerpo monoclonal para el cáncer de próstata, actualmente en estudio clínico de fase 3.
En 2008 fundó junto a su esposa, zlem Türeci, BioNTech, de la que es director ejecutivo desde entonces, y en 2010, el instituto de investigación traslacional TRON.
Además de trabajar en la vacuna contra la COVID-19, Sahin se ha centrado en la identificación de nuevas dianas para la inmunoterapia en el cáncer, para desarrollar una vacuna basada en ARNm antitumoral.
Es miembro de la Sociedad Alemana de Inmunología, de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer y de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica. Cuenta con más de 600 publicaciones, más de 26 000 citas, varias patentes y un índice h de 74, según Google Scholar. Ha sido galardonado con el Premio al Mérito de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (1995), el Georges Khler de la Sociedad Alemana de Inmunología (2005), el GO-Bio del Ministerio Federal de Educación e Investigación alemán (2006 y 2010), el Mustafá (2019), el Premio Alemán del Cáncer (2020) y el Nacional Alemán de Sostenibilidad (2020). Ha sido condecorado en 2021 con la Cruz de Caballero Comendador de la Orden al Mérito de la República Federal de Alemania.
Por su parte, Ozlem Tureci nació el 6 de marzo de 1967 en Lastrup (Alemania). Es graduada en Medicina por la Universidad del Sarre (Alemania), donde también presentó su tesis doctoral sobre inmunoterapia como tratamiento del cáncer. Fue consejera delegada y directora médica de Ganymed Pharmaceuticals, empresa que cofundó con su marido en 2001.
Ambos fundaron en 2008 BioNTech, donde ha contribuido al descubrimiento de antígenos cancerígenos y al desarrollo de terapias de ARNm y otros tipos de inmunoterapias. También lideró el proyecto que tuvo como objetivo el desarrollo de una vacuna de ARNm contra la COVID-19.
Actualmente es presidenta de la Asociación de Inmunoterapia contra el Cáncer en Alemania, cuenta con más de 400 publicaciones, más de 21. 000 citas y un índice h de 63, según Google Scholar. Recientemente ha recibido el Premio Alemán a la Sostenibilidad y ha sido condecorada con la Cruz de Caballero Comendador de la Orden al Mérito de la República Federal de Alemania, entre otros reconocimientos.