Archivo - José Miguel Doval, reelegido presidente de la Real Sociedad Canina de España - REAL SOCIEDAD CANINA DE ESPAÑA - Archivo
GIJÓN, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Real Sociedad Canina de España (RSCE), José Miguel Doval, ha reclamado este jueves que la investigación sobre el criadero 'ilegal' de perros intervenido en Gijón por el Seprona de la Guardia Civil llegue hasta el final para depurar todas las responsabilidades que correspondan.
A través de una nota de prensa, esta organización, único miembro nacional de la Federación Cinológica Internacional (FCI), ha expresado "su más absoluta repulsa" ante estos hechos que, si se confirman, "no estaríamos ante simples irregularidades, sino ante un caso gravísimo de presunta explotación animal, incompatible con cualquier principio de bienestar, legalidad y ética", ha advertido Doval.
Desde la RSC, asimismo, ha dejado claro que la cría responsable no tiene nada que ver "con el hacinamiento, la suciedad, la enfermedad, la falta de cuidados o la conversión del perro en una mera mercancía".
"Un perro no es stock", ha sostenido Doval, quien ha incidido en que no es una unidad de negocio. Al contrario, ha apuntado que la cría responsable exige selección rigurosa, control sanitario, socialización, trazabilidad documental, identificación genética y compromiso permanente con cada animal.
"Todo lo demás degrada esta actividad y traiciona a quienes sí trabajan con seriedad y respeto", ha indicado el presidente de la RSCE.
Unido a ello, ha puesto en valor los registros oficiales "serios y auditables" como herramienta de transparencia y control, frente a alternativas 'low cost', "carentes de rigor y trazabilidad cuyo único fin es el lucro económico, tanto para registradores como para registrantes", ha alertado.
"Nuestros libros de orígenes, protocolos de verificación e identificación genética mediante ADN existen precisamente para proteger la trazabilidad, reforzar la transparencia y diferenciar con claridad a los criadores responsables de quienes banalizan la cría hasta convertirla en un circuito de puro rendimiento económico", ha remarcado Doval.
Al tiempo,, la RSCE ha ofrecido "plena colaboración" al Seprona, a las administraciones competentes y a cualquier entidad "comprometida con perseguir a quienes hacen del sufrimiento animal una fuente de ingresos".
"Si la investigación confirma estos hechos, no estaríamos ante una mala praxis corregible, sino ante un sistema presuntamente construido sobre la explotación continuada de los perros", ha reiterado Doval.