Investigadores - UNIVERSIDAD DE OVIEDO
OVIEDO 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las empresas cotizadas de la Unión Europea apenas dan a conocer sus datos sobre información medioambiental. Las compañías de la UE, a pesar de los avances realizados en los últimos años, solo divulgan, en promedio, un 20% de los aspectos ambientales considerados. Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Oviedo que ha sido publicado recientemente en Business Strategy and the Environment.
"La evidencia muestra que, aunque se han producido avances, el nivel de transparencia ambiental sigue siendo claramente insuficiente", explica Rosalva Pinto Braga, investigadora de la Universidad de Oviedo y cofirmante del estudio. "Existe todavía una brecha importante entre la información que las empresas podrían comunicar y la que realmente divulgan", añade.
La divulgación de información ambiental se ha convertido en una exigencia creciente en el contexto europeo. Inversores, reguladores y ciudadanos demandan cada vez más información sobre cómo las empresas gestionan su relación con el medio ambiente.
Sin embargo, el estudio pone de manifiesto que una parte importante de la información que las empresas podrían comunicar no aparece de manera consistente en sus informes corporativos. "El marco regulatorio ha supuesto un impulso relevante, pero no garantiza por sí solo niveles elevados de divulgación", señala Pedro Lorca Fernández, también investigador de la universidad asturiana.
El análisis se basa en una muestra de 854 empresas cotizadas de la Unión Europea durante el periodo 2018-2022, lo que coincide con los primeros años de aplicación de la Directiva 2014/95/UE sobre divulgación de información no financiera. Los resultados muestran, además, una evolución gradual de la divulgación ambiental entre 2018 y 2021, seguida de una ligera estabilización en 2022.
Más allá del nivel medio, el estudio pone de relieve que la divulgación ambiental no es homogénea entre empresas. Las de mayor tamaño y aquellas pertenecientes a sectores con mayor impacto ambiental tienden a divulgar más información. Por el contrario, factores económicos y financieros como la rentabilidad o el endeudamiento no muestran una relación clara con el nivel de información divulgada.
Asimismo, el contexto en el que operan las empresas sigue siendo relevante. Factores institucionales, como ciertas características culturales de los países, se relacionan con la forma en que las empresas comunican su información ambiental, lo que indica que, incluso bajo una regulación común, persisten diferencias entre países.
"Las diferencias entre países ponen de manifiesto que la regulación común convive con realidades institucionales diversas que siguen influyendo en el comportamiento empresarial", subraya Javier de Andrés Suárez, investigador de la universidad asturiana y también firmante del trabajo.
En conjunto, la evidencia indica que la divulgación ambiental en las empresas cotizadas de la Unión Europea ha avanzado durante el periodo analizado, aunque todavía se sitúa en niveles moderados. En este contexto, el estudio permite valorar el alcance de la Directiva 2014/95/UE, y señala que, aunque ha contribuido a impulsar la divulgación de información ambiental, aún existe un amplio margen de mejora en la cantidad de información que las empresas comunican.
"Avanzar hacia una mayor transparencia ambiental requerirá no solo regulación, sino también un compromiso más firme por parte de las empresas con la rendición de cuentas", concluyen los investigadores.