MADRID 11 Abr (EUROPA PRESS)
Para los amantes del café, hay pocas cosas peores que un café de mala calidad. Especialmente si se hace en casa, encontrar la fórmula perfecta para que el sabor esté equilibrado puede ser motivador para algunos, pero frustrante para otros.
Más allá del sistema que se esté utilizando, el culpable de que una taza de café no sepa bien puede ser el propio grano. Por ello, las empresas del sector están compartiendo claves para poder diferenciar e identificar el café de calidad.
¿LA BOLSA TIENE UNA VÁLVULA?
El equipo de especialistas de la empresa de café de especialidad Santo Amaro señala en sus redes sociales que un primer indicativo de la calidad de los granos está en la propia bolsa. Si tiene una válvula, que permite la salida de dióxido de carbono, pero evita la entrada de oxígeno que puede oxidar los granos, esto puede ser señal de calidad.
EL ORIGEN DEL CAFÉ
Además del embalaje, los especialistas resaltan que el origen de los granos también influye. El clima, la altitud, el suelo y la variedad impactan directamente en el sabor y la acidez del grano, por lo que es especialmente importante a la hora de escoger el café.
Santo Amaro destaca el café arábico por su calidad, ya que tiene notas afrutadas, florales y dulces con una acidez brillante. A diferencia del origen robusta, cuyo sabor es más amargo y con cuerpo más pesado, la arábica domina en el mundo de los cafés de especialidad por tener una mayor complejidad de sabor y aroma.
¿CÓMO HUELE?
La forma en la que se hayan elaborado los granos de café puede evidenciarse en el olor del paquete al abrirlo. Los granos de tueste natural suelen tener olores frutales, achocolatados o a frutos secos, mientras que el torrefacto tiene un olor intensamente amargo o a caramelo quemado.
Aun así, un café puede ser de tueste natural y tener un olor con matices a carbón por distintas razones como la preparación o el tueste. En general, Santo Amaro señala que si domina un olor a quemado, es de mala calidad y se debe evitar.
LA SUPERFICIE DE LOS GRANOS
Cuando se compran granos, es importante observar su apariencia porque puede ser una mezcla de granos con tueste natural y tueste torrefacto. Algunos granos tienen una superficie brillante porque tienen un tueste natural oscuro, pero si no tiene este tueste y va acompañado por un olor rancio o carbónico, es probable que sea torrefacto.
En general, las empresas de café de especialidad desaconsejan consumir café torrefacto, ya que se suelen utilizar granos de peor calidad y su tueste con azúcar lo esconde. Por ello, los especialistas en café aconsejan un grano de tueste medio, con un color canela y una superficie mate.
Sin embargo, el exterior también se puede volver brillante y pegajoso cuando el tueste es medio o claro si los granos están excesivamente viejos, por lo que se desaconseja su consumo.
¿LOS GRANOS SON UNIFORMES?
Santo Amaro también desaconseja utilizar granos de café cuya forma sea diferente entre ellos. Esto puede ser señal de una selección menos rigurosa del café, lo que puede tener un impacto directo sobre el sabor.
De acuerdo con el blog de café Aroma de café, los granos desiguales provocan tuestes diferentes, ya que los granos pequeños se queman antes que los grandes, creando un sabor dispar. Esta variedad en tamaños también puede indicar una mezcla de variedades, lo que también provoca un sabor irregular.