OVIEDO 27 Feb. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Educación, Lydia Espina, ha anunciado este jueves que encargará a la Inspección General de Servicios, que depende de la Dirección General de Empleo Público, que realice una auditoría operativa de todo el Servicio de Inspección Educativa.
De este modo se ha referido durante su comparecencia parlamentaria al informe del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales sobre el Servicio de Inspección Educativa. "Desde el primer día que nos enteramos nosotros, toda la Consejería de Educación nos lo tomamos muy en serio", ha dicho.
La consejera ha defendido que "ante un clima y unas situaciones como las que se describen, lo mejor es que se analice con el único objetivo de mejorar todo lo que sea posible el día a día de la Inspección Educativa y todo lo relacionado con la organización y con el clima de trabajo".
El propósito de ese análisis externo, ha afirmado, es ver qué se puede mejorar para que todos los inspectores y todas las inspectoras "vayan a trabajar como deben de ir y estén en un clima de trabajo correcto y respetuoso".
Asimismo, ha incidido en que "ya hay un plan de actuación" que se ha sometido a consideración de la plantilla del servicio y están citados los comités de seguridad y salud para su presentación la próxima semana.
Desde Foro, el diputado Adrián Pumares ha remarcado que las principales quejas reflejadas en el informe eran relativas a la jefa adjunta del Servicio de Inspección Educativa, apuntando que "no parece asumible" que a "quien van dirigidas fundamentalmente las críticas sea la responsable de elaborar o de colaborar en elaborar ese plan de actuación y, sobre todo, de poner en marcha las medidas para corregir esa situación que, presuntamente, se está dando". "No nos parece normal", ha apuntillado, calificando la actuación de la Consejería de "muy mejorable".
El parlamentario de Vox Javier Jové considera la situación de "escándalo" y entiende que la consejera es "cómplice" al no cesar a la responsable. "Han contestado los cuestionarios 11 de 50 personas, ¿y a usted eso no le dice nada? El hecho de que solo hayan contestado 11 de 50, ¿a usted no le dice nada? ¿No sabe que eso es un síntoma de miedo? ¿La gente no se atreve a hablar? Eso es lo que está sucediendo en la inspección. Y usted es cómplice de esta situación", ha dicho.
Además, la diputada del PP Gloria García ha dicho que esperaba más explicaciones de la consejera, lamentando la situación indicada en el informe sobre las condiciones en las que trabajan los inspectores.
Por su parte, la diputada socialista Mónica Ronderos ha argumentado que desde la Consejería se siguen escrupulosamente las indicaciones y ha valorado que se vaya a realizar una inspección operativa. "El objetivo es siempre mejorar y, cuando hay problemas, buscar soluciones", ha apuntado.
En el turno de preguntas, la diputada del Grupo Mixto Covadonga Tomé ha ahondado en el tema para remarcar el "ambiente bastante hostil" que se vive en el Servicio como para pretender la consideración "obligatoria" del plan de actuación por parte de la plantilla.
Igualmente, Tomé ha criticado que sea precisamente la jefa adjunta de la Inspección Educativa "la que, de alguna manera, planifique o haga el plan para desatascar este problema". "Yo no sé si la legalidad ampara esto, pero el sentido común, desde luego, no", ha dicho.
Finalmente, Lydia Espina ha indicado que ni a ella ni a direcciones generales había llegado "ninguna queja del jefe de servicio ni de la jefa adjunta" respecto a este tema, añadiendo que el plan lo firma el jefe de servicio con el visto bueno de la Secretaria General Técnica.
"Nuestro objetivo es que todo se encauce, hacerlo lo mejor posible", sostiene la consejera con la voluntad de que "mejore la situación lo antes posible y poner todas las herramientas para eso".