La doctora Teresa Bernal del Castillo - FINBA
OVIEDO 8 May. (EUROPA PRESS) - Un estudio multicéntrico liderado por investigadoras del grupo de Neoplasias Hematológicas del Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA) y del Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias (IUOPA) ha analizado nuevas estrategias para prevenir infecciones graves en pacientes hematológicos especialmente vulnerables, como quienes padecen leucemias agudas o son receptores de trasplante de progenitores hematopoyéticos.
El ensayo clínico, dirigido por la doctora Teresa Bernal del Castillo, se ha desarrollado en 11 hospitales españoles con la participación de más de 160 pacientes y ha sido aceptado para su publicación en la revista The Lancet Regional Health - Europe, una de las publicaciones biomédicas de referencia internacional.
La investigación compara dos estrategias antibióticas de profilaxis en enfermos que reciben quimioterapia intensiva o trasplante hematopoyético, tratamientos que producen una profunda inmunosupresión y dañan la mucosa intestinal, favoreciendo el paso de bacterias al torrente sanguíneo y aumentando el riesgo de infecciones potencialmente mortales.
Durante años, estos pacientes han recibido de forma preventiva antibióticos del grupo de las fluoroquinolonas, que han demostrado reducir la mortalidad asociada a infecciones graves, si bien su uso se asocia a efectos secundarios musculoesqueléticos graves, alteraciones en la conducción cardíaca y al incremento de resistencias bacterianas, así como a un impacto negativo sobre la microbiota intestinal.
En este contexto, el ensayo evaluó si la fosfomicina, un antibiótico ampliamente conocido y de bajo coste, podía convertirse en una alternativa eficaz a las fluoroquinolonas mediante un diseño de no inferioridad dirigido a demostrar una protección similar frente a las infecciones, con menos efectos adversos y menor presión antibiótica.
Los resultados muestran que la fosfomicina no es igual de eficaz que las fluoroquinolonas para prevenir infecciones en estos pacientes, por lo que el estudio concluye que, por ahora, las fluoroquinolonas deben seguir siendo el tratamiento profiláctico de elección.
No obstante, los investigadores constatan que ambos antibióticos alteran de forma importante la microbiota intestinal y que las fluoroquinolonas favorecen en mayor medida la aparición de bacterias resistentes, lo que refuerza la necesidad de seguir buscando estrategias que combinen eficacia clínica, seguridad del paciente y sostenibilidad en el uso de antibióticos.
La Fundación para la Investigación y la Innovación Biosanitaria del Principado de Asturias (FINBA) ha actuado como promotora de este ensayo clínico independiente, desarrollado al margen de la industria farmacéutica y centrado en responder a una pregunta de alta relevancia clínica y de salud pública sobre la mejor forma de prevenir complicaciones infecciosas en pacientes oncohematológicos complejos.