El presidente de Femetal, Antonio Fernández-Escandón, entre el viceconsejero de Industria del Principado, Juan Carlos Campo, el presidente de Confemetal, José Miguel Guerrero, en el acto de clausura de Femetal en El Musel. - EUROPA PRESS
OVIEDO, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Femetal, Antonio Fernández-Escandón, ha sido reelegido este viernes en su cargo, en una etapa marcada, según él, "por la inestabilidad geopolítica, por la guerra comercial, por la competencia global y por una creciente desprotección de la industria europea frente a terceros países que juegan con reglas diferentes".
Así lo ha indicado en la clausura de la asamblea de Femetal, que cumple 50 años, celebrada en el puerto gijonés de El Musel. Un acto en el que ha participado también el viceconsejero de Industria del Principado, Juan Carlos Campo, el presidente de Confemetal, José Miguel Guerrero, y la secretaria general de Femetal, María Pérez. María Pérez, secretaria general de Femetal.
Fernández-Escandón ha aludido a la política arancelaria de Estados Unidos y a la presión de productos asiáticos que, a su juicio, están "introduciendo más incertidumbre, debilitando decisiones de inversión y forzando a muchas empresas a replantear sus estrategias comerciales".
Y si bien ha agradecido que Europa empieza a reaccionar, ha lamentado que lo haga "con una lentitud que desespera a quien tiene que cerrar pedidos, financiar inversiones y mantener plantillas".
En este contexto de inestabilidad, ha visto necesario proteger la competitividad, reaccionar a tiempo y ser conscientes que no se puede exigir a la industria europea los más altos estándares ambientales, laborales, regulatorios y fiscales, mientras compite con países que no soportan esas mismas exigencias.
También al Gobierno central le ha reprochado que se elaboren muchos documentos cuando lo que precisa la industria es de energía competitiva, financiación, infraestructuras, agilidad administrativa, seguridad jurídica y decisiones políticas "que lleguen a tiempo".
"Tan solo pedimos una energía más barata, segura y previsible para competir con Estados Unidos y Asia", ha recalcado. Sobre ello, ha advertido de que el encarecimiento energético está deteriorando márgenes, inversiones y rentabilidad. "Electrificar sin red suficiente ni planificación seria no es política industrial: es voluntarismo", ha recalcado.
Por este motivo, ha avisado acerca de las limitaciones de la red eléctrica. Según él, el 83 por ciento de los nudos están "saturados", dificultando la conexión de nuevos proyectos y la electrificación de factorías.
"No puede pedirse a la industria que acelere su transformación mientras se le niegan o se le retrasan las condiciones materiales para hacerlo", ha dejado claro.
También ha expresado la preocupación del sector por la seguridad laboral, si bien ha recalcado que su cumplimiento efectivo exige una cultura compartida y la implicación de todos, incluida la administración pública.
Por otra parte, ha considerado importante reforzar el talento que aporta valor añadido y permite ser una industria avanzada. Dicho esto, ha incidido en que los jóvenes se forman en la región pero demasiadas veces se acaba marchando porque encuentra fuera mejores oportunidades, mejores condiciones o entornos más atractivos para desarrollar su carrera.
"Estamos ante una cuestión estructural de competitividad", ha llamado la atención el presidente de Femetal, especialmente de cara a la transformación que traerá la Inteligencia Artificial que, según él, ha entrado ya en la actividad real de las empresas, también del metal.
Ha señalado, en este sentido, que la IA está empezando a cambiar la forma de planificar procesos, de anticipar averías, de optimizar consumos, de mejorar la logística, de reforzar la calidad, de automatizar tareas administrativas y de tomar decisiones con más información y en menos tiempo.
Ha destacado, asimismo, que para muchas empresas industriales la IA representa una oportunidad de ganar eficiencia, productividad y capacidad de adaptación, en un contexto de "feroz" competencia global, presión sobre los márgenes y escasez de determinados perfiles.
Eso sí, ha remarcado que la digitalización y la IA también abren nuevas vulnerabilidades. "Cuanto más conectadas, automatizadas y digitalizadas están las empresas, mayor es también su exposición al riesgo", ha alertado, antes de resaltar la importancia de la ciberseguridad. "Invertir en digitalización exige invertir también en protección", ha aconsejado.
A nivel regional, ha lamentado que desde la Administración se les escuche y se les dé la razón y, acto seguido, "todo vuelve a la velocidad burocrática habitual", ha lamentado, a lo que ha avisado que en esta región suele ser "incompatible con la urgencia industrial".
Ha destacado, también, que Asturias tiene todo para ser una región industrial más atractiva de lo que hoy es, ya que tiene conocimiento técnico, empresas internacionalizadas, una posición estratégica, cadenas de valor industriales y capacidad tecnológica.
Ha ejemplificado que, en 2024, Asturias recibió 618 millones de euros de inversión extranjera bruta, la cifra más alta de los últimos nueve años. Ese mismo año, la Comunidad de Madrid captó 24.700 millones de euros, y concentró el 67% del total nacional, mientras Asturias representó solo el 1,7%.
Algo que ha contrapuesto con 2025, año en el que, aun con cifras provisionales hasta el primer semestre, se computaron tan solo dos millones de inversión extranjera en Asturias.
"No podemos resignarnos a ser una región periférica", ha apelado. "Si dejamos de ser atractivos para invertir, se resiente el empleo, la innovación, y se resiente la confianza en el futuro", ha indicado el presidente de Femetal.
Este se ha referido al avance de coyuntura económica y laboral del sector metal de Asturias, correspondiente al cuarto trimestre de 2025, el cual muestra una caída del 10,30% en la producción industrial.
A esto ha sumado un descenso del empleo hasta los 28.700 ocupados y unas exportaciones de 3.668,72 millones de euros, que han disminuido un 5%. Ha resaltado que, aun así, el metal siguió representando el 65% del valor total de las exportaciones asturianas.
Ante este escenario, ha apostado por reforzar la interlocución empresarial, que sirva para traducir necesidades reales en políticas "activas y efectivas". Se requiere, también, según él, una apuesta mucho más decidida por la formación técnica y por la retención del talento.
Sobre el 50 aniversario de Femetal, ha destacado que muestra que el metal asturiano ha sabido resistir, adaptarse y evolucionar. Por ello asume su reelección con "honor y responsabilidad", pero también con ilusión. "Hoy no celebramos únicamente una fecha, celebramos una trayectoria y una manera de entender la organización empresarial", ha asegurado.
INTERLOCUTOR CUALIFICADO
Guerrero, por su lado, ha alertado de que en un entorno marcado por incertidumbre, por tensiones geopolíticas, por la política arancelaria de EEUU, las empresas necesitan más que nunca estructuras, como lo es Femetal, que les defienden y que actúen como un lobby legítimo, como un interlocutor "cualificado".
Ha defendido que un tejido empresarial fuerte necesita de un entorno "estable, previsible y favorable" y que les escuchen, ante retos como la descarbonización o transformaciones tecnológicas.
Campo, por su parte, ha apuntado que la unión de empresas no es ya una opción, sino una condición esencial, y ha indicado que hace falta una patronal "estable, cohesionada y con fuerte sentido institucional", en unos en unos tiempos que precisan de "serenidad y visión estratégica".
De Fernández-Escandón, además, ha resaltado que es una persona reivindicativa, pero con un sentido de respeto institucional. Al tiempo, ha traslado el compromiso del Principado a seguir respaldando al sector del metal asturiano.