Imagen del Salvador en la Catedral de Oviedo, recientemente restaurado y con su aspecto original. - EUROPA PRESS
OVIEDO, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -
Los trabajos de restauración de la talla del Salvador en la Catedral de Oviedo ya han finalizado, después de casi tres meses de actuaciones. La imagen, que fue restaurada sin trasladarse de su ubicación, está ya lista para celebrar, el próximo miércoles 6 de agosto, su festividad, coincidente con la fiesta de la Transfiguración del Señor.
El Deán de la Catedral, Benito Gallego, ha precisado que el Salvador "no es un santo más en la lista", ni es el patrón de Oviedo --es Santa Eulalia de Mérida--, sino que es el titular de la Catedral y representa a Cristo muerto y resucitado. Este miércoles, lucirá adornado con laurel como viene siendo habitual, aunque "se colocará de otra manera" para no dañar la obra de restauración.
El restaurador encargado, Jesús Puras, ha explicado que los trabajos, que han consistido principalmente en la retirada de repintes, han permitido datar la obra en los inicios del Gótico, entre los siglos XIV y XV.
También se han restaurado algunos elementos que habían desaparecido a consecuencia de los daños sufridos en la revolución de octubre de 1934, como la cruz sobre la bola del mundo --orbe-- o algunos detalles en la túnica, las manos y los pies.
La intervención ha sacado a la luz la decoración original de la imagen --que hasta ahora tenía el manto pintado de azul y la túnica de rojo, todo con un borde dorado--, permitiendo descubrir que la túnica originariamente era azul con motivos de hiedra y el manto rojo de cinabrio --sulfuro de mercurio--, un color muy costoso en la época. La hiedra que adorna la túnica azul tiene "un carácter simbólico muy marcado, el de la resurrección y el de la eternidad divina", ha señalado el restaurador.
Puras ha detallado que la talla presenta elementos decorativos de diferentes períodos, incluyendo grabados de origen flamenco o palabras en árabe, escritas por cristianos arabeparlantes. Uno de los escritos dice "Dios es grande". Además, ha destacado que se han descubierto numerosos estratos polícromos de distintas épocas y han podido mantener esa estratigrafía.
El restaurador ha destacado que la imagen, de 1,83 metros de altura, contiene reliquias en su base selladas con plomo, aunque no se sabe cuáles, y podría haber estado originalmente en el exterior de un edificio.
Está previsto que todas estas conclusiones se incluyan en un estudio que se publicará próximamente.