Archivo - Palacio de Justicia de Gijón. - EUROPA PRESS - Archivo
GIJÓN, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía de Área de Gijón ha solicitado una pena de 10 años de prisión para un acusado de cometer dos robos con intimidación en establecimientos comerciales de la ciudad, perpetrados con apenas 24 horas de diferencia. La vista oral ha tenido lugar este miércoles, 8 de julio, a las 10.30 horas, en la sección penal del Tribunal de Instancia de Gijón.
El Ministerio Fiscal sostiene en su escrito que el primer tuvo lugar sobre las 10.00 horas del pasado 10 de diciembre de 2025. En ese momento, el procesado se dirigió a una tienda de congelados ubicada en la calle Carretera del Obispo, provisto de guantes, un plumífero completamente cerrado, un gorro y una braga térmica para ocultar su rostro y dificultar su identificación.
Una vez dentro, el acusado exhibió un cuchillo con una hoja de 20 centímetros y exigió a las dos empleadas del local la recaudación de la caja registradora. Las trabajadoras le entregaron un total de 322 euros que el individuo introdujo en una bolsa de plástico antes de abandonar el lugar.
Al día siguiente, alrededor de las 8.30 horas, el hombre repitió el mismo procedimiento en una confitería situada en la misma víaa. Con el rostro oculto y esgrimiendo el arma blanca, intimidó a la dependienta para que le diese el dinero disponible, logrando un botín de 57,44 euros.
Por estos hechos, la Fiscalía considera que el procesado es el autor de dos delitos de robo con intimidación con armas o instrumentos peligrosos en establecimiento abierto al público. Asimismo, la aprecia el concurso de las circunstancias agravantes de reincidencia y de disfraz.
El Ministerio Fiscal solicita una condena de cinco años de prisión por cada uno de los delitos, lo que suma la petición global de 10 años de cárcel, además de la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de cumplimiento de la pena. En concepto de responsabilidad civil, exige que el imputado indemnice a la empresa de congelados con 322 euros y a la confitería con 57,44 euros, cuantías a las que se habrán de añadir los intereses legales correspondientes.