Archivo - El filósofo alemán Juergen Habermas - ARNE DEDERT DPA /RC - Archivo
OVIEDO/BERLÍN 14 Mar. (DPA/EP) -
La directora de la Fundación Princesa de Asturias, Teresa Sanjurjo, ha lamentado este sábado el fallecimiento del filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas, galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales en 2003.
"Con gran tristeza, recibo la noticia del fallecimiento del filósofo Jürgen Habermas, a quien el jurado que le concedió el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en el año 2003 definió como una cumbre del pensamiento de nuestro tiempo", ha indicado Sanjurjo en un comunicado remitido a los medios
De Habermas ha destacado su "original aportación a la tradición filosófica", que le precedió en la búsqueda de "una mejor comprensión de muchos de los elementos que nos definen como sociedad". "Deja un valioso legado filosófico y moral", ha asegurado.
Las obras principales de Habermas surgieron en Fráncfort, donde comenzó su carrera en la década de 1950 en el Instituto de Investigación Social junto a Theodor W. Adorno. En 1961 se doctoró en Marburgo con la obra 'La transformación estructural de la esfera pública'.
Tras unos años en la Universidad de Heidelberg, en 1964 asumió la cátedra de Filosofía y Sociología de Max Horkheimer en la Universidad de Fráncfort. De su conferencia inaugural surgió en 1968 el libro 'Conocimiento e interés' (1968). Durante la revuelta estudiantil, Habermas fue percibido como un partidario del movimiento, aunque rechazó su radicalización.
En 1971 se trasladó a Starnberg, cerca de Múnich, donde dirigió hasta 1981 el Instituto Max Planck para la Investigación de las Condiciones de Vida del Mundo Científico-Técnico. En su último año publicó su obra principal, 'Teoría de la acción comunicativa'. En 1983 regresó a Fráncfort, donde volvió a ocupar una cátedra de Filosofía hasta su jubilación en 1994.
En su vejez, que pasó a orillas del lago de Starnberg, se pronunció sobre cuestiones políticas, como la guerra de Kosovo, la investigación sobre el cerebro o los conflictos religiosos. Una característica de su discurso oral era la dificultad para hablar debido a una fisura palatina congénita.