MADRID 22 May. (EUROPA PRESS) -
La ciudad tecnológica Valnalón (Asturias) y la Fundación Cotec han puesto en marcha el Programa Educativo de Tecnología, Innovación y Trabajo (Petit) dirigido a impulsar en los estudiantes habilidades innovadoras y emprendedoras. Esta iniciativa se ha 'implantado' a través de la asignatura de Tecnología que se imparte en la ESO y que, según los expertos, es la que "facilita al alumnado una conexión real con el exterior y le ayuda a desarrollarse individualmente en un equipo de trabajo".
Este proyecto se inició en Asturias en el curso 2007-2008 y, desde entonces, 1.100 alumnos de 32 centros han participado en Petit. En los tres últimos cursos (incluyendo el actual), también se han incorporado centros de la capital del país. Ahora, Valnalón, a través de Cotec, está manteniendo contactos con el Ministerio de Educación, para poder extenderlo a centros de todo el territorio español.
El jefe de estudios del Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, Manuel Blázquez, ha explicado que esta iniciativa comparte "la misma base tecnológica" que ha tenido la asignatura siempre. De manera que se "ha adaptado al currículum educativo sin que afecte a lo que ordena la ley". "Simplemente se ha modificado ligeramente en su enfoque".
Para el docente, la iniciativa Petit introduce el "concepto de empresa e innovación", términos que antes no se tocaban durante la formación educativa de los menores. Así, durante el curso, los alumnos se organizan como equipos de innovación, observan su entorno y buscan un problema social que poder solucionar a través de sus ideas.
En este sentido, Blázquez ha explicado que en sus clases se han hecho realidad ideas como la de un grupo que creó una jarra para que las personas que padecen Parkinson puedan servirse ellas mismas o una mochila que permite conocer cuánto pesa su contenido.
La coordinadora del Área de Formación de Valnalón, Mónica Barettino, también ha destacado innovaciones creadas por los alumnos de centros asturianos como una fregona con depósito de jabón incorporado (que posteriormente comercializó una conocida marca), un atril que permite, mediante un mecanismo con pedal, pasar las hojas de las partituras.
Pero el aprendizaje del alumno a lo largo del curso también comprende la solicitud de una patente, la promoción de la innovación y la creación de una campaña de publicidad. Al final del año "son 'propietarios' del proyecto que han creado y utilizan lo que han aprendido en el entorno escolar para crearlo", ha indicado Blazquez.
El director general de Cotec, Juan Mulet, ha explicado que este método no "tiene coste alguno", si no que solo se trata de que "los profesores de los centros decidan participar". "Consiste en cambiar del tipo de trabajos estándar que se hacían hasta ahora en la asignatura de Tecnología, reproduciendo ideas ya existentes, a resolver problemas y cubrir necesidades detectadas por los propios alumnos en su entorno", ha apuntado.
MEJORA LA MOTIVACIÓN
Entre las conclusiones de la evaluación de la experiencia para los alumnos, los expertos han destacado la "motivación" que ha supuesto para los alumnos, el descubrimiento de que el entorno está lleno de necesidades que atender y que estas son oportunidades de innovación. Además, han apuntado el aprendizaje de que una idea se puede llevar a la práctica, la necesidad de promocionar activamente esa idea, la adquisición de seguridad y confianza en sus propias capacidades y una mejora del rendimiento.
Mulet ha señalado al respecto que hay casos de alumnos con "claro perfil de abandono escolar" que se "han reenganchado" al sistema educativo al descubrir "que aquello que estudian en el colegio lo pueden poner en práctica".
Finalmente, Barettina ha apuntado que "no es una garantía de que se acabe el abandono escolar, pero si puede contribuir a que se reduzca". Del mismo modo ha concluido destacando que "este proyecto trata de hacer de los alumnos una fábrica de ideas".