OVIEDO 4 Sep. (EUROPA PRESS) -
El ingeniero inspector de la Sección de Seguridad Minera del Principado, Yago Francisco Villa Fernández, ha comparecido este jueves en la comisión parlamentaria de investigación sobre la mina de Cerredo detallando los protocolos y procedimientos relacionados con los permisos y proyectos de investigación y los planes de labores, así como el modo en el que se llevan a cabo las inspecciones en las explotaciones mineras.
En relación con la autoridad para comenzar nuevos trabajos, Villar aseguró que "la mayoría de inspecciones se producen a instancia de parte, es decir, por solicitud de la empresa, como exige la ley", y que "la actividad está paralizada hasta que se realiza la inspección correspondiente". Además, indicó que el seguimiento corresponde "al ingeniero actuario responsable de la explotación".
"Eso no significa que no podamos planificar inspecciones por iniciativa propia, pero lo habitual son las instancias de parte. Normalmente nosotros recibimos una solicitud de notarización de un proyecto, de una puesta en servicio de maquinaria, de cualquier tipo de requerimiento que nos hace...", añadió.
En cuanto al procedimiento, aclaró que todas las actuaciones se documentan en actas o informes, dependiendo de la naturaleza del expediente tramitado, y que las visitas están normalmente planificadas con antelación y comunicadas a la empresa, dado que la legislación exige que se realicen con la presencia del director facultativo.
Detalló que "el expediente se sigue desde la solicitud que nos llega por registro hasta la propuesta de resolución final", y que en ese proceso "pueden incluirse informes técnicos, actas de inspección y otros documentos que reflejan las actuaciones y resultados".
ACCIDENTE DE 2022 EN CERREDO
Respecto al expediente sancionador ligado al siniestro de Cerredo en el que falleció un trabajador y otro sufrió la amputación de una pierna en 2022, recordó que figura como instructor, pero aún no ha intervenido porque el caso permanece judicializado. "Se buscó precisamente un instructor sin relación previa con la explotación para evitar cualquier causa de abstención", señaló.
El inspector explicó además cómo trabajan los inspectores mineros en Asturias, detallando que el reparto de inspección se realiza por explotaciones mineras concretas y no por zonas geográficas. Señaló que al ingresar en el servicio, cada técnico recibe la responsabilidad sobre determinadas explotaciones específicas, independientemente de la proximidad territorial entre ellas.
Villa defendió el trabajo del servicio y negó cualquier trato irregular con las empresas mineras, explicando que en ocasiones los técnicos coinciden con el personal de las explotaciones en restaurantes cercanos tras las visitas, "algo normal en zonas despobladas donde solo hay un establecimiento para comer".
Explicó además que los permisos de investigación constituyen la figura administrativa fundamental para llevar a cabo trabajos que permitan "poner de manifiesto la existencia de un recurso con vistas a una posterior concesión de explotación", estando regulados en la Ley de Minas.
Villa añadió que todo permiso de investigación debe contar con un plan de labores, en el que se recoge la programación de los trabajos y el cumplimiento de requisitos de seguridad; mientras que los proyectos de investigación, especialmente los de carácter complementario, no constituyen una figura legal diferente y se ejecutan previa autorización, sin requerir plan de labores propio.
Según precisó, los proyectos de investigación no siempre aparecen publicados en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA); lo que sí exige la ley es la publicación de los permisos de investigación. Los proyectos pueden estar vinculados a explotaciones ya concedidas y, en tal caso, responden al marco de autorización establecido por la Administración minera.
Además, subrayó que "solo las actividades extractivas requieren plan de labores; en el resto de operaciones debe existir "siempre una autorización administrativa y el seguimiento se realiza sobre la base del expediente y la memoria presentada".
Sobre la supervisión de los trabajos, el inspector recordó que el vigilante de mina es el encargado de controlar las condiciones de seguridad antes de la entrada de personal, realizando mediciones periódicas de oxígeno y gases peligrosos, "no cada veinte metros, sino en intervalos de tiempo", y siempre siguiendo protocolos previamente establecidos.