OVIEDO, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
Una investigación de la Universidad de Oviedo demuestra que la llamada "brecha salarial" es un hecho socioeconómico generalizado
que admite poca discusión, descartando que se trate de un mito o una falsa creencia de orden ideológico. La investigación de la catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la institución académica, Carolina Martínez Moreno, acaba de obtener el II Premio de Investigación en Igualdad y Género que concede el Aula Igualdad y Género que concede el Aula Igualdad y Género 'Lola Martínez' de la Universidad de Castilla-La Mancha.
El galardón está dotado con 1.500 euros y la publicación del estudio aborda tanto las causas de la brecha salarial de género y la discriminación retributiva como las vías para combatirlas.
"Las razones o factores desencadenantes de la brecha resultan múltiples y complejos, y en ocasiones enmascaran discriminaciones indirectas entre mujeres y hombres, resabios históricos, ideas estereotipadas o meros prejuicios", apuntan en nota de prensa desde la Universidad.
El primero es la segregación ocupacional, horizontal y vertical: dificultad para acceder a determinadas profesiones y para progresar en ellas, respectivamente. El segundo, la minusvaloración del trabajo femenino o predominantemente desarrollado por mujeres, y la paralela hipervaloración del masculino, que tienen su principal reflejo en los sistemas de clasificación profesional, en las jerarquías de los puestos de trabajo y en los salarios.
El tercer factor lo constituye la división sexual del trabajo: los distintos tiempos que con carácter general dedican mujeres y hombres a tareas productivas, a la actividad profesional o laboral, y a las labores de cuidado o domésticas. "A este
respecto, resulta indiscutible la repercusión que la maternidad tiene en las trayectorias profesionales de las mujeres trabajadoras", afirma la profesora Martínez Moreno.
En cuanto a las posibles soluciones para esta brecha salarial de género, la investigadora concluye que deben venir "de una decidida y honesta acción política y de la contribución de todo el cuerpo social, al margen del gigantesco dispositivo de normas
internacionales, europeas y nacionales o internas dedicadas a proclamar e intentar garantizar la efectividad del principio de igualdad y no discriminación entre mujeres y hombres".