La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, en el Puesto de Mando Avanzado trasladado a Ibias, junto al presidente del Principado, Adrián Barbón, y la vicepresidenta, Gimena Llamedo. - PRINCIPADO
OVIEDO, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -
La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, ha afirmado este miércoles que todo apunta a que el incendio forestal iniciado en San Antolín de Ibias en la tarde de ayer, martes, fue intencionado, si bien ha subrayado que la investigación continúa en curso y que aún es prematuro confirmar su origen.
"El fuego comenzó en torno a las seis de la tarde en una zona cercana a la piscina municipal, un lugar donde no hay constancia de eventos ni actividades que pudieran haberlo provocado", ha indicado Lastra, quien ha añadido que se descarta que el origen esté relacionado con brasas de las barbacoas próximas. En este sentido, ha calificado de "muy extraño" que en ese punto se hubiera producido un fuego accidental.
El incendio, según ha explicado durante su visita a la zona afectada, avanzó con rapidez por una ladera, lo que obligó a ordenar el desalojo urgente del pueblo de Villamayor a las 18.45 horas, apenas 45 minutos después del inicio del fuego. "Fue una evacuación obligatoria y peligrosa", ha subrayado.
La delegada ha confirmado que el equipo judicial de la Guardia Civil ya está a cargo de la investigación y ha expresado su esperanza de que, si se confirma que fue un incendio intencionado, se identifique y localice cuanto antes al responsable, al considerar que se ha puesto en riesgo no solo a la población de Villamayor y otras localidades como Villarcebollín, sino también a los equipos de emergencia.
En este contexto, Lastra ha querido destacar la labor de los servicios de seguridad y emergencias, mencionando en particular la actuación del helicóptero de la Guardia Civil, que participó en la evacuación aérea de vecinos de Villamayor "jugándose la vida", según sus palabras.
Lastra ha precisado que el fuego no ha llegado a entrar en los núcleos de población, aunque ha ardido una vivienda derruida rodeada de maleza. El resto de viviendas están seguras, y los pueblos continúan evacuados por precaución, ya que en la zona siguen trabajando activamente los equipos de extinción. Ha pedido a la población que siga en todo momento las indicaciones de las autoridades.
Finalmente, ha señalado que no existe aún una estimación definitiva de la superficie afectada, debido a la evolución constante del perímetro del incendio. Las primeras observaciones apuntaban a unas 370 hectáreas, aunque ha insistido en que esa cifra es provisional y podría variar cuando se pueda valorar con precisión.