El exministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Manuel García-Margallo y la exministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, participan en un encuentro sobre la situación geopolítica actual, en el Club de Regatas de Gijón. - EUROPA PRESS
GIJÓN, 7 May. (EUROPA PRESS) -
El ex ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Manuel García-Margallo, ha lamentado este jueves en Gijón que la política exterior del Gobierno central está "exclusivamente construida para hacer de Sánchez una especie de Fidel Castro en Sierra Maestra del siglo XXI".
Así lo ha indicado García-Margallo, en respuesta a los medios de comunicación en un encuentro para analizar la incidencia de la actual incertidumbre política en la gestión diaria, en el Real Club Astur Regatas, organizado por Management Activo y patrocinado por Solunion, Cajamar y Orange Empresas-Telecable, en el que ha participado también la y la exministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet.
"Todas estas reacciones desproporcionadas van a provocar una reacción por parte de Estados Unidos", ha advertido el ex ministro del PP, quien ha considerado que esa política "no tiene demasiado sentido".
Frente a ello, ha remarcado que cuando era preciso defender cosas que son auténticamente esenciales, "la política exterior nos ha doblado el pulso de Estados Unidos", ha apuntado con referencia al "abandono" del Sahara.
"Cambian la política exterior porque Donald Trump se lo exige", ha advertido García-Margallo, quien ha opinado que el Gobierno central está poniendo "en riesgo" los intereses nacionales.
A su juicio, en este mundo que se reparte en zonas, el aliado de España, nos guste o no nos guste, son los Estados Unidos. "Yo no voy a estar nunca con la Rusia de Putin que invade Ucrania o con la China de Deng Xiaoping que invade Tiananmen", ha sostenido.
En esta misma línea, ha considerado que separarse de Estados Unidos intentando hacer una especie de política internacional "progresista" no cree que favorezca los intereses de España. A mayores, ha incidido en que habrá que ver cuál es el precio que va a tener que pagar el país por ello.
En cuanto al motivo del encuentro, ha parafraseando al Papa León XIV para indicar que estamos ante un cambio "radical" de época. Sobre ello, ha aludido a la diplomacia, el consenso y la cooperación, el orden mundial que se dio en Naciones Unidas, con normas universales aceptadas por todos los países, administradas por organismos internacionales supranacionales y la vocación de expander los valores democráticos que, según él, "ha muerto y ha sido sustituido por la fuerza".
También ha mencionado al politólogo iraní Hassan Abassi, con respecto a que habla de que estamos en vísperas de la quinta guerra mundial. El ex ministro, en este sentido, ha indicado que hay dos coaliciones enfrentadas, por un lado EEUU, con lo la OTAN europea, la OTAN de Oriente Próximo --Israel y todos los países que han firmado el pacto de Abraham--, y la tercera los países que están construyendo un cinturón de seguridad respecto a China, Japón, Corea o Tailandia.
Enfrente, según García-Margallo, "estaría Rusia, la coalición alternativa Rusia que aporta la ortodoxia, China, el social comunismo y confucionismo, y luego la UMA musulmana, que está completamente desordenada en este momento de la guerra", ha remarcado.
En este nuevo orden, habría tres escenarios, que son Palestina, Ucrania y Taiwán, mientras que Europa, en todo ello, ha opinado que es "absolutamente irrelevante".
Por este motivo, ha apostado por que la Unión Europea gane competitividad, a lo que ha lamentado que estamos perdiendo la batalla de la productividad en las nuevas tecnologías. También ha criticado que no tenga un ejército propio y que no tenga una industria bélica propia.
Ha llamado la atención, por otro lado, de la dependencia de terceros, como es del gas ruso, y cómo los aranceles de EEUU marcan la economía. Ha augurado, sobre los aranceles, que China nos va a "invadir" cada vez que le pongan aranceles a los coches eléctricos, ya que van a colocar sus vehículos en Europa. Incluso ha indicado que en materia de defensa "las fronteras de Europa las deciden Putin y Trump".
En otro orden de asuntos, ha destacado que vivimos la cuarta revolución industrial. Para el ex ministro, es un problema la dimensión de las empresas y que no se haya creado en la UE una sola mega empresa, es decir, de una capitalización de un valor en bolsa de 200.000 millones en los últimos 50 años.
"Todos están en Estados Unidos", ha advertido, a lo que ha incidido en que se van a allí también porque la financiación y la energía son más baratas, hay menos regulación y un capital humano "tremendo". En cambio, ha lamentado que España ha elegido un modelo de crecimiento que se basa en "traer gente con baja cualificación y exportar talentos". "El talento español se está yendo fuera", ha afirmado.
NUEVO ORDEN MUNDIAL
Frente a esta postura, la ex ministra socialista Meritxell Batet ha incidido en que el actual orden mundial está en cuestionamiento, "proponiendo un orden mundial no basado en reglas, sino basado en el ejercicio del poder por el poder", ha remarcado.
Para ella, es necesario que la Unión Europea se fortalezca, gane en autonomía e independencia respecto a otras regiones del mundo. "Nuestra apuesta por una sociedad del bienestar puede estar en peligro", ha alertado.
También ha considerado que nos estamos enfrentando a algunos retos como la polarización, el populismo, la desinformación, el poder de las tecnológicas y todo eso lleva a la "desafección ciudadana", ha opinado. A su juicio, el que la ciudadanía pueda dar la espalda a la institucionalidad democrática es un peligro.
Ante este panorama, ha abogado por llegar a pactos que muestren la transversalidad de unos valores y unos principios compartidos como sociedad. "El tiempo corre en contra", ha alertado, no obstante. "Estamos en un momento en que hay que pasar a la acción", ha defendido.
"Es un poco una llamada al compromiso, al compromiso cívico y a la defensa de un modelo de vida", ha opinado, al tiempo que ha puesto a Europa, especialmente a España, como modelo de lugar donde vivir. A su juicio, no puede ser que "indiscutiblemente tengamos el mejor modelo de vida y no nos pongamos todos a defenderlo".
REGULARIZACIÓN DE INMIGRANTES
Con respecto a la regularización de inmigrantes, ha recordado que no es la primera que se hace en España, a lo que ha agregado que todas han sido un "éxito" y positivas para el país, su economía y su crecimiento. "Esta no va a ser una excepción", ha augurado sobre su resultado positivo.
Ha defendido, en este caso, que desde el punto de vista de cualquier sector económico te dicen que necesitan gente que puedan formar y que puedan trabajar, por lo que no entiende que se cuestione esta regularización "controlada" y que se hace con unas reglas "clarísimas". Para ella, es una regularización "acotada y necesaria".
"Yo no quiero una sociedad donde conviva con gente que no tiene derechos, ni deberes, ni obligaciones", ha recalcado, a lo que ha puesto de ejemplo que en Estados Unidos puedes estar viviendo 15 años y tener tu familia allí, pero seguir estando "en precario", que te pueden coger, deportar y "destrozarte la vida", ha apostillado. "Yo creo que eso no lo querríamos para nosotros, no lo querríamos para nadie", se ha mostrado segura.