El presidente de la patronal hotelera y hostelera de Asturias (Otea), José Luis Álvarez Almeida, en medio de los vicepresidentes de la patronal de Alojamiento y de Restauración, Fernando Corral y Javier Martínez (dcha), respectivamente. - EUORPA PRESS
GIJÓN, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la patronal hotelera y hostelera de Asturias (Otea), José Luis Álvarez Almeida, ha destacado este miércoles que ha sido un buen verano para el turismo, aunque por debajo de las expectativas marcadas.
Dicho esto, desde el sector se ha reclamado una mayor regulación tanto de los pisos turísticos como de los festivales y fiestas de barrio y parroquiales, para que todos puedan trabajar "con las mismas reglas del juego".
Así lo han indicado, en rueda de prensa en el Club de Regatas de Gijón, el propio Almeida, que ha estado acompañado de los vicepresidentes de la patronal de Alojamiento y de Restauración, Fernando Corral y Javier Martínez, respectivamente.
También Almeida ha advertido del "dolor de cabeza" que sigue suponiendo para el sector las bajas laborales, lo que aumenta los costes, que sumado a la subida de las materias primas y la presión fiscal, supone una merma de la rentabilidad "absoluta". Así se recoge en los datos del observatorio turístico que elabora Otea, en lo que respecta a julio y agosto pasados.
Asimismo, Almeida ha incidido en que lo que se dice que de Asturias es un refugio climático "ahora es una realidad". Sobre ello, ha apuntado que si en España hubo 16 días de olas de calor, en la región solo en uno se superaron los 40 grados.
Para él, esto debe invitar a hacer una reflexión sobre el turismo que puede venir a Asturias. Y si bien ha remarcado que es cierto que ha habido más turistas, no se ha notado en el número de pernoctaciones hoteleras. "Asturias está de moda", ha asegurado, al tiempo que ha agregado que "quien viene, repite".
Algo que ha ligado a que hay una buena oferta turística y una gastronomía que "encanta". Ha llamado, en este caso, a preservar esa cultura de sidrerías y chigres que diferencia a la región de otras.
"Somos motor económico de esta región y somos economía de la región", ha reivindicado el presidente de Otea, que ha recalcado que también generan empleo y damos una carrera profesional a mucha gente que viene de fuera de la región y del país.
Sobre ello, ha apuntado que el sector empleó este agosto a 39.508 trabajadores, 691 más que en 2024, lo que supone un récord. Eso sí, ha reconocido que caen los autónomos, incluido en agosto, lo que ha achacado a que en la Asturias rural cuesta más montar y mantener un bar.
Por otro lado, ha aludido al impacto en el sector hostelero y hotelero de los incendios registrados en la región, donde se produjeron bajas y anulaciones. Dicho esto, ha indicado que, en el caso de Cangas de Narcea, ya está recuperando las reservas y parece que las de septiembre se mantienen.
Asimismo, ha recalcado que aunque hubo más turistas, el ticket medio ha bajado. En este caso, ha señalado que es una situación que habrá que analizar con el Gobierno y ha agregado que entienden que hay un estancamiento de la economía.
Corral, por su lado, ha insistido en que pese a que Asturias está recibiendo más turistas, las pernoctaciones en establecimientos hoteleros han descendido 110.000 aproximadamente en los primeros siete meses del año, lo que conlleva que hay turistas que no están optando por hoteles.
Aún así, ha apuntado que los datos de julio son "satisfactorios" y ha avanzado que, en el caso de septiembre, la previsión es de un incremento de entre el 14 o 15 por ciento más que en 2024, pero ha optado por ser prudente, ya que pasó en verano y no se alcanzaron las cifras esperadas.
En cualquier caso, ha explicado que la media en Asturias, en cuanto a ocupación en julio, registró un crecimiento de un uno por ciento, aunque destaca el Occidente, con una subida de casi el nueve por ciento.
En cuanto a los campings, en la primera quincena de julio se registró una subida de un uno por ciento, mientras que en la segunda quincena suele tener una ocupación bastante importante. En este sentido, el precio medio de los campings creció "ligeramente".
Respecto al pasado agosto, se estuvo rozando ocupaciones por encima del 90 por ciento, por lo que hay poca previsión de crecimiento. Según Otea, los datos son casi iguales a 2024, con un ligero descenso en la zona centro no correspondiente a las grandes ciudades. El precio medio bajó en julio menos de un dos por ciento, pero subió un 4,7 por ciento en agosto.
Referente a la rentabilidad, la encuesta de Otea señala que la mayoría de los asociados dice que ha bajado. Un dato que ha vinculado a la subida de los costes laborales y de la materia prima. Solo un 18 por ciento dicen que subió más del cinco por ciento su rentabilidad, lo que creen que es un dato que tiene que preocupar de cara al futuro.
Otro de los problemas es el del personal, tanto por el alto índice de bajas laborales como por la dificultad de encontrar trabajadores. En este caso, un 34 por ciento de los encuestados afirma que tuvo trabajadores de baja.
En el caso de la restauración, Martínez ha calificado de "bueno", en términos generales, el verano, mostrando un 64 por ciento de los encuestados que está satisfecho frente un 25 por ciento que no.
Asimismo, un 77 por ciento señala que la ocupación de mesa fue igual o mejor que 2024, aunque se detecta una pequeña bajada en las cenas. La media de la ocupación de mesas en julio rondó el 38 por ciento y un 52 por ciento en agosto, en el caso de las comidas, mientras que en cenas los porcentajes se rebajan a 34 y 40 por ciento, respectivamente. Para él, esto prueba que la restauración tiene capacidad de absorber más turistas.
Al igual que los alojamientos, al sector de la restauración le preocupa la rentabilidad, ya que más del 50 por ciento dice que fue inferior al verano de 2024.
Entre los factores más importantes que afectan a la rentabilidad, ha citado: subida de costes salariales, presión fiscal, absentismo y problema de personal. Sobre esto último, ha incidido en que un 85 por ciento dice que tiene problemas para completar sus plantillas, al margen de que casi un 50 por ciento tiene trabajadores de baja. También ha mencionado que se ha incrementado un 15 por ciento las reservas a las que no se presenta el comensal.
Uno de los factores mencionados es también el incremento de festivales que, según un 38 por ciento de los encuestados, dicen que les perjudican de forma directa. Un porcentaje que sube al 52 por ciento en el caso de Gijón, al argumentar que les quitan en torno a un 20 o 30 por ciento de la facturación.
Martínez ha recalcado que cada vez hay festivales mayores y con mayor afluencia de público, incluidas las fiestas de barrios y parroquias, para los que piden que se haga una ordenación.
Vinculado a ello, ha apuntado que la gente joven ha buscado otros formatos de ocio nocturno; son clientes menos fieles, que sumado a festivales, implica una bajada entre un 12 y un 15 por ciento de facturación.
Por este motivo, Otea reclama una regulación para que compita todos en las mismas circunstancias que la hostelería. Por ejemplo, ha señalado que el sector tiene mayores controles sanitarios y un horario de apertura más restringido que los festivales o las fiestas.
Caso similar es el de los pisos turísticos, para los que Corral, por su parte, ha pedido una regulación para competir "en igualdad de condiciones". Para Otea, el decreto que prepara el Principado sobre estos pisos es aún "muy laxo".