Lourdes García - WEB DE LA JGPA
OVIEDO 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
La concejala de Educación del Ayuntamiento de Oviedo, Lourdes García, ha manifestado su preocupación ante el proyecto de ley de bibliotecas y del fomento de la lectura del Principado de Asturias por la falta de claridad respecto a la financiación de las nuevas obligaciones que se impondrían a las Administraciones locales.
"Lo que no comparto es que, según este proyecto de ley, se establezcan nuevas obligaciones para las Administraciones locales sin aclarar suficientemente cómo se van a cumplir y, sobre todo, quién las va a pagar", ha dicho García en una comparecencia sobre el proyecto en la Junta General del Principado de Asturias.
García ha subrayado la potencia de la red municipal de Oviedo, que ha destacado como "una de las más potentes de la región", y ha precisado que la ciudad cuenta actualmente con "11 bibliotecas municipales, 25 profesionales, un presupuesto propio de más de 1.650.000 euros y más de 200.000 ejemplares a disposición de los ciudadanos, desarrollando una actividad incansable".
La concejala ha enfatizado el compromiso de los profesionales de las bibliotecas ovetenses, asegurando que cuentan con profesionales que viven su trabajo con vocación, que se implican y que consiguen que las bibliotecas "sean espacios vivos, abiertos y cercanos a la ciudadanía". Ha recalcado que todo esto lo organizan desde la propia red municipal, con sus recursos y su personal, sin ayudas ni subvenciones.
cía ha insistido en que los municipios ya conocen la importancia de fomentar la lectura, afirmando que los ayuntamientos no parten de cero ni necesitan que se les descubra la importancia de fomentar la lectura.
Ha advertido de que la integración en el sistema autonómico les pone ante una tesitura insostenible, porque se condiciona esa integración a exigencias de personal, fondos, horarios e instalaciones "diciendo con detalle qué tenemos que hacer, pero omitiendo con qué recursos vamos a hacerlo".
Finalmente, García ha lamentado que los ayuntamientos llevan "demasiado tiempo asumiendo cargas derivadas de decisiones autonómicas o de competencias impropias que terminan tensionando nuestros presupuestos", concluyendo que "no podemos aceptar que la aspiración lógica de integrarnos en un sistema autonómico se convierta en una imposición de nuevas cargas financieras encubiertas".