Archivo - El consejero de Hacienda, Guillermo Peláez. - GOBIERNO DE ASTURIAS - Archivo
OVIEDO 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Hacienda del Principado, Guillermo Peláez, ha expuesto este viernes en un Pleno extraordinario, la posición del Gobierno asturiano respecto al nuevo modelo de financiación y ha hecho un llamamiento "al consenso, al diálogo y al interés general", porque ha recordado que "cuando se habla de financiación autonómica no se habla del gobierno del turno ni de la oposición de turno, se habla del futuro de los servicios públicos, del futuro de Asturias".
Peláez se manifestaba así en el Pleno extraordinario propuesto por PP y Foro Asturias para que el Ejecutivo informar sobre la financiación autonómica y la reforma del modelo de financiación propuesta por el Gobierno de la nación.
"Espero que no utilicen este pleno extraordinario para confrontar con el Gobierno del Principado de Asturias, porque conviene decirlo desde el principio, como decía, convertir la financiación autonómica en un instrumento de confrontación partidista le puede parecer buena idea a algunos, pero desde luego es una muy mala idea para Asturias", dijo Peláez.
En su exposición inicial el consejero ha manifestado que "lo más importante de la propuesta que hace el gobierno de España, es que es una reforma del régimen común con las mismas reglas para las 15 comunidades autónomas". "No hay ni rastro de un cupo o un concierto para Cataluña, y esto hay que dejarlo meridianamente claro", dijo Peláez.
No obstante el consejero ha manifestado que la conclusión del Gobierno del Principado de Asturias es que la propuesta en los términos en los que está planteada "no es aceptable". "Por tanto, nosotros fijamos una posición y es que la propuesta en estos términos contará con el voto negativo del Gobierno del Principado de Asturias. Creo que la posición del Principado de Asturias es clara, es firme, es nítida en este sentido y nosotros lo que queremos y a lo que aspiramos es a que se reforme el modelo de financiación autonómica porque esa es la necesidad que tienen todas y cada una de las comunidades autónomas", dijo Peláez.
El consejero de Hacienda ha reiterado que el Principado de Asturias tiene la obligación y la responsabilidad de sentarse a negociar y a dialogar. Por ello ha invitado a las comunidades autónomas gobernadas por el PP a participar de ese diálogo, a "que abandonen la estrategia partidista que marcan desde Génova y a pensar en sus territorios, en las necesidades de sus territorios".
En cualquier caso, ha añadido Peláez que si el resultado de esa negociación, si se modifica la propuesta que les presentó el Ministerio, será analizada por parte del Gobierno del Principado de Asturias con "el mismo rigor, con la misma objetividad y con la misma responsabilidad que lo ha hecho con la propuesta inicial".
"Espero y hago un llamamiento a esta Cámara y concretamente a las fuerzas políticas de la derecha que entiendan la importancia y la gravedad del momento y que entiendan la necesidad de la unidad interna más allá de cualquier otra consideración partidista porque el debate de la financiación autonómica no es un debate de partidos, es un debate de territorios.
"POSICIÓN DE FORTALEZA DE ASTURIAS"
Guillermo Peláez ha reiterado Asturias llega a este debate de la financiación autonómica con una posición de fortaleza política, porque llega con una posición construida, coherente y compartida. Así ha manifestado que el Principado "no llega improvisando, no llega reaccionando a titulares, ni llega arrastrada por la confrontación partidista".
"Llegamos con los deberes hechos, con una hoja de ruta clara y con una unidad política y esta unidad tiene un origen muy claro, que es el liderazgo del presidente Adrián Barbón, que entendió desde el inicio que la financiación autonómica en ningún caso podía convertirse en un espacio de batalla interna, sino en un espacio de acuerdo y de defensa común de los intereses de Asturias", dijo.
Ha añadido que fruto de ese liderazgo de Adrián Barbón es el acuerdo de la Mesa de Financiación Autonómica firmado el 5 de junio del 2021, "un acuerdo amplio, transversal, que solo contó con el rechazo de la extrema derecha alcanzado tras meses de trabajo con los grupos parlamentarios de esta Cámara".