Publicado 08/07/2021 14:43CET

Proyectos de las misiones científicas impulsadas desde el Principado podrían salir al mercado en uno o dos años

Ana Coto, catedrática de Biología Celular de la Universidad de Oviedo, coordinadora de la misión científica 'Elder'
Ana Coto, catedrática de Biología Celular de la Universidad de Oviedo, coordinadora de la misión científica 'Elder' - EUROPA PRESS

Un envejecimiento activo, aprovechamiento de materias primas o residuos o el hidrógeno, entre los proyectos

GIJÓN, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

El director de Estrategia y Desarrollo de Negocio de Idonial, David González, ha destacado este jueves en Gijón que la idea de las misiones científicas, seleccionadas dentro de una convocatoria del Principado y desarrolladas en colaboración público-privada, es patentar y producir en Asturias.

González ha resaltado que se está comprobando que ciertos proyectos pilotos de estas misiones pueden tener salida al mercado, a uno o dos años, con función al potencial que tenga cada misión. El más cercano a poder comercializarse sería el del hidrógeno, por su capacidad de usarse como combustible o fuente energética.

Así lo ha indicado, en declaraciones a los medios de comunicación, antes de la presentación en el teatro de Laboral Ciudad de la Cultura de los seis proyectos de las dos misiones científicas en marcha; ligadas a envejecimiento activo y a la reducción de gases de efecto invernadero.

También está muy avanzado el del sector médico, aunque hay otros, como el de la microbiota, que está menos maduro pero ya está en el mercado, al haber empresas asturianas que ya trabajan con ello. No obstante, este último posiblemente sea más "a medio o largo plazo", según él.

Idonial, dentro de la misión científica de reducción de gases de efecto invernadero, trabaja en tres proyectos específicos. Uno de ellos es referente a la agroalimentación, el ser capaces de identificar en toda la cadena alimenticia los residuos que pueden tener un valor añadido, para desde hacer productos para el sector farmacéutico o incluso aprovechar desechos de la producción alimentaria para la alimentación animal.

En el segundo caso, trabajan para realizar un mapa microbiano intestinal, en un proyecto que lidera Central Lechera Asturiana, y para hallar posibles biomarcadores asociados a un envejecimiento saludable. Ha señalado, a este respecto, que las personas tenemos en el intestino 39 millones de bacterias que gestionan además nuestra salud.

Un tercer proyecto es un laboratorio del sector senior. En este caso, se va a hacer un diagnóstico de todas las personas mayores de Asturias para ver, desde el punto de vista medioambiental y demográfico, funcional, biológico o químico, cuáles son las características específicas del mismo de cara a poder adoptar acciones específicas con este colectivo.

En el ámbito industrial, también trabajan con materias primas estratégicas. En este sentido, quieren hacer una "mina" de materias primas de las que ahora mismo hay escasez mundial.

González ha incidido en que creen que en Asturias hay ciertos compuestos como galio o el cobalto, que ahora mismo se están desechando pero que, a través de un proceso tecnológico, se podrían recuperar.

El hidrógeno también está presente en estos proyectos. Se quiere, en este caso, saber, dentro de la cadena de producción de las empresas asturianas, donde puede ser mejor su aplicación para generar riqueza para la región.

González, asimismo, ha señalado que estas misiones científicas son "muy ambiciosas", pero también necesarias. Ha reconocido, eso sí, que no es fácil trabajar en estas misiones científicas, ya que involucran a más de un centenar de investigadores y empresarios, pero ha adelantado que el próximo mes de septiembre habrá ya pilotos realizados.

El más avanzado es eHealth, que es de salud digital para la escoliosis idiopática, liderado por el doctor Fidalgo, del HUCA. Gracias a este proyecto se tendrá un nuevo proceso de cómo corregir la escoliosis en adolescentes para que después en su vejez no tengan secuelas.

Este proceso implica impresión en 3D, Inteligencia Artificial, Telemedicina e incluso Robótica, ya que a los pacientes, que serán menores, especialmente niñas que es a quien más afecta, les recibirá, no un médico, sino un robot, que hará que su visita al médico no sea "tan agresiva", ha apuntado.

Dentro de todos estos proyectos, ha considerado muy importante los avances en envejecimiento activo, pero también la sostenibilidad ligada a la industria. Es más, ha asegurado que "la industria que no sea sostenible, no será industria".

REDUCIR LA DEPENDENCIA

Por su lado, la catedrática de Biología Celular de la Universidad de Oviedo, Ana Coto, coordinadora a su vez de una de las misiones científicas, ha apuntado que lo que se busca es reducir de forma significa la problemática de la dependencia en Asturias.

Es por ello que van a desarrollar un índice de fragilidad que permita predecir una situación de riesgo antes de la dependencia para que se pueda actuar sobre ello.

Será necesario, en este caso, hacer una caracterización de la población. Se aprovechará, asimismo, para crear un laboratorio, LabAaging, en el que se estudiará las problemáticas concretas de las personas mayores residentes en el Principado.

Ha indicado, además, que este índice de fragilidad que se quiere establecer servirá de base para marcar las diferencias o semejanzas con otros territorios en lo que respecta a la dependencia de las personas.

Coto ha llamado la atención sobre que las personas mayores, no se sabe por qué, entra en un estado de fragilidad y de dependencia como consecuencia de una situación adversa. Ha citado de ejemplo la muerte de la pareja, como una de las principales causas que genera mayor fragilidad. Se haría, en este caso, una prueba diagnóstico que valore el índice de fragilidad de cada persona.

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