Actualizado 27/01/2012 14:41 CET

El PSOE defiende la legalidad del contrato de Cienfuegos y advierte de que el "capricho" de Foro costará dinero

La Concejala Socialista Carmen Veiga
EUROPA PRESS

GIJÓN/ OVIEDO, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

La concejala socialista en el Ayuntamiento de Gijón Carmen Veiga ha defendido este viernes la legalidad del tipo de contrato mercantil que tenía el hasta ahora director del Festival Internacional de Cine de Gijón, José Luis Cienfuegos, y ha adelantado que este "capricho va a costar dinero a los contribuyentes gijoneses", al margen de lo que ha supuesto ya en imagen y credibilidad, por no haber avisado de la no renovación con un mínimo de tres meses de antelación.

Veiga, en rueda de prensa en el Consistorio, ha reprochado la "burda" maniobra de distracción con afirmaciones "chuscas" acerca de una contratación "rara" según Foro, pero que se hacía con el acuerdo unánime del Consejo, ha matizado. Así lo ha hecho respecto a las dudas manifestadas por la gerente del Teatro Jovellanos, María Teresa Sánchez, respecto al contrato mercantil de Cienfuegos.

La edil ha considerado que las formas en las que no se renovó el contrato de Cienfuegos, sin contar con el Consejo de Administración, "políticamente no tiene un pase" por muy legal que pudiera ser, y ha lamentado que se hayan "cargado" el ideario del festival. Ha tildado "deplorable" la forma en la que se trató el asunto y que se creara un puesto 'ad hoc' que no figura en la relación de puestos de trabajo del teatro para contratar a Nacho Carballo.

A esto, Veiga ha añadido a este contrato el del equipo de Carballo, a los que ha llamado "los tres mosqueteros más D'artagnan", y se ha preguntado si la cantidad que percibía Cienfuegos va a soportar el puesto de trabajo del nuevo director. "Eso habrá que verlo y desde luego vamos a seguirlo muy de cerca", ha adelantado.

Por otro lado, ha aludido a los contactos y bagajes que tenía Cienfuegos y ha incidido en que ya se verá lo que hacen y lo que ofertan los nuevos responsables del certamen. Ha apuntado que en febrero normalmente Cienfuegos presentaba el balance de la edición pasada, que siempre eran mejores cifras que los anteriores y se empezaba a trabajar en la siguiente.

Es más, ha opinado que creía que Cienfuegos ya tenía en mente la 50 edición e incluso probablemente temas cerrados. Ha insistido en que había una relación de partes en la que Cienfuegos era un técnico y ha recalcado que este nunca pidió entrar en plantilla del teatro. A su juicio, Cienfuegos veía el certamen como "un plus de voluntariado cultural" porque había levantado un festival que tendía ir a menos y él lo puso en el mapa.