El presidente del PP de Asturias, Álvaro Queipo, este miércoles en la Junta General con vecinos de Trevías. - PP ASTURIAS
OVIEDO, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los grupos parlamentarios de PSOE e IU-Convocatoria por Asturias han rechazado este miércoles en el Pleno de la Junta General del Principado de Asturias una Proposición No de Ley (PNL) del Partido Popular que instaba a suspender temporalmente la licitación de las obras del saneamiento de Trevías (Valdés) y a revisar la ubicación prevista para la estación depuradora de aguas residuales.
La iniciativa, defendida por el diputado José Felgueres, proponía además descartar la ubicación actualmente proyectada, estudiar alternativas técnicamente viables y abrir un proceso de diálogo con el Ayuntamiento de Valdés, la parroquia rural y los vecinos afectados. "Pretender construir una estación depuradora en el centro de un pueblo es una barbaridad", ha destacado.
Felgueres ha considerado que "es una barbaridad irreversible que condenaría el futuro de por vida de los vecinos al tener que convivir con los ruidos, con las molestias, con los olores de tener una estación depuradora en el centro del pueblo a 50 metros del centro de salud, a 50 metros de las viviendas sociales, a 50 metros del colegio y a menos de 15 metros de algunas viviendas".
El texto planteaba la elaboración de un estudio técnico comparativo de posibles emplazamientos, que analizase los impactos ambientales, territoriales y sociales de cada opción, así como la consideración de criterios de sostenibilidad, integración territorial y "aceptación social" en la decisión final.
El parlamentario 'popular' ha insistido en la necesidad de un proceso de diálogo real con los afectados y ha criticado la falta de alternativas planteadas por el Ejecutivo autonómico, al que ha reprochado la ausencia de voluntad de reconsiderar el proyecto.
Asimismo, ha cuestionado la falta de un estudio de impacto ambiental completo en relación con la actuación proyectada en un entorno vinculado a la Red Natura 2000, y ha acusado al Gobierno de Asturias de impulsar el proyecto sin suficiente consenso.
Durante el debate, el diputado socialista René Suárez ha defendido la necesidad de ejecutar el saneamiento de Trevías al considerar que la actual depuradora se encuentra obsoleta y provoca vertidos al río Esva, además de suponer un riesgo ambiental y sancionador.
Suárez ha subrayado que "no hacer nada no es una opción" y ha defendido que el proyecto actual, una depuradora compacta de casi 3 millones de euros, ha sido elaborado por técnicos e ingenieros, tras el análisis de varias alternativas de ubicación.
El parlamentario socialista ha explicado que inicialmente se estudiaron hasta diez emplazamientos, de los cuales siete fueron descartados en una fase previa y tres fueron analizados en profundidad, defendiendo que la opción finalmente elegida responde a criterios técnicos.
No obstante, ha reconocido la existencia de "alarma social" entre los vecinos, que ha considerado comprensible en este tipo de proyectos, y ha apelado a la necesidad de diálogo y participación.
En este sentido, ha señalado que el Gobierno y el Ayuntamiento han mantenido reuniones con los vecinos y se han comprometido a analizar las alternativas propuestas por la parroquia, en un proceso que, según ha dicho, sigue abierto.
Suárez ha acusado al PP de buscar un "rédito político" con la iniciativa, que no ha salido adelante tras el empate registrado en la votación, resuelto finalmente en contra por la ausencia de una diputada de Vox, lo que ha impedido su aprobación.
Por su parte, la portavoz de IU-Convocatoria por Asturias, Delia Campomanes, ha defendido que existe un problema real en Trevías, pero ha advertido también de un "oportunismo político" en torno al debate.
La diputada de IU ha subrayado que los vecinos tienen motivos para su preocupación y ha reconocido deficiencias en la información inicial del proyecto, aunque ha rechazado atribuir la ubicación a decisiones arbitrarias o caprichosas.
En este sentido, ha defendido que las depuradoras se ubican en base a criterios técnicos como condiciones hidráulicas, topográficas y de conexión a redes, y ha advertido de que no se puede supeditar la ejecución de infraestructuras de saneamiento a un "derecho de veto" de facto basado exclusivamente en la oposición social.
"Nuestra posición es clara y la resumo: es sí a revisar y sí a comparar; sí, por supuesto, a dialogar, buscar de verdad emplazamientos alternativos, pero no a utilizar el malestar vecinal", ha concluido.