Representantes de la Red de Inclusión Activa (Redia) de Gijón, acompañados de la directora de la Fundación Municipal de Servicios Sociales, Covandonga Landín, - EUROPA PRESS
GIJÓN, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
Representantes de la Red de Inclusión Activa (Redia) de Gijón, acompañados de la directora de la Fundación Municipal de Servicios Sociales, Covadonga Landín, han comunicado este martes que se realojará, de forma temporal, a unos 50 usuarios del Albergue Covadonga, durante el tiempo que se prolonguen las obras de reforma de este, en recursos habitacionales que estas entidades sociales tienen distribuidos por el municipio gijonés.
Así lo han anunciado, en rueda de prensa en el Centro de Cultura Antiguo Instituto, en la que se ha confirmado que sí se mantendrá abierto en el Albergue, con independencia de los trabajos de reforma, que se prolongarán por dos años, el servicio de baja exigencia.
Por parte de la Fundación Siloé, Pablo Puente ha explicado, en nombre de la Redia, que el realojamiento en las distintas viviendas y alojamientos residenciales que tienen distribuidos por la ciudad permite dar continuidad al trabajo que se realiza con las personas vulnerables.
Ha mostrado, eso sí, su preocupación por cualquier situación que suponga rechazo o discurso de odio, como ha pasado con las manifestaciones vecinales en contra de este realojo.
Asimismo, el secretario de Cáritas, Ramón Méndez-Navia, ha sido el encargado de dar lectura al comunicado de la Redia, integrado por diversas entidades sociales que trabajan con personas vulnerables, muchas en situación de calle.
Sobre ello, ha remarcado que, ante la realidad de sinhogarismo, el cual supone un reto social, se necesita "rigor, sensibilidad y compromiso colectivo". Ha destacado, unido a ello, que Gijón siempre fue ejemplo de solidaridad.
Al tiempo, ha defendido que el grupo motor de la Redia creado para estudiar las opciones de realojo temporal, hizo una valoración "responsable", teniendo en cuenta a los usuarios y la capacidad de los recursos existentes.
Ha reiterado, también, que las alternativas habitacionales seleccionadas están repartidas por todo el municipio, a lo que ha agregado que la prioridad ha sido siempre preservar la "dignidad, seguridad, estabilidad y bienestar" de los usuarios del Albergue Covadonga, para quienes no solo se ha buscado una ubicación temporal, sino garantizar, además, protección y acompañamiento.
Méndez-Navia, por otra parte, ha señalado que la Redia ve imprescindible mantener la confidencialidad de las distintas ubicaciones, especialmente ante las muestras de rechazo vecinal. Para la Redia, en cambio, no es comprensible que su realojo sea objeto de debate público.
Desde la Red se ha insistido en que se trata de un traslado temporal, limitado al tiempo obras y para 50 personas. Ha añadido que cada espacio cuenta con personal para atender a los usuarios y existe coordinación con los Cuerpos de Seguridad. Es más, se ha defendido que estos recursos vienen funcionando "con normalidad" desde hace tiempo y la mayoría de los gijoneses conviven con ellos sin ningún problema.
Preguntado por los medios de comunicación, ha incidido en que un último estudio apunta a un incremento de personas sin hogar, aunque ha visto "muy complicado" definir los perfiles.
Pese a ello, ha remarcado que hay una incidencia muy grande de enfermedad mental, lo que provoca una situación de sinhogarismo después de un proceso largo, en el que se produce una desestructuración de las personas, con una consiguiente pérdida de empleo y desconexión de las redes familiares y de apoyo. Ha advertido, en este caso, de que la mayoría de las personas en esta situación necesita una "estabilización emocional".
También ha indicado que hay más presencia de mujeres en la calle motivada por la adicción al alcohol. En el caso de menores, lo ha achacado a un problema de hacinamiento en viviendas, donde las familias no cuenta con condiciones adecuadas. A esto ha sumado perfiles más habituales, de personas de mediana edad y con más tiempo de calle, las cuales tienen más difícil reinserción.
Sobre cómo han vivido los usuarios del Albergue el rechazo vecinal, ha invitado a reflexionar sobre que son personas que, por estar ya en situación de exclusión, sienten que se les está apartando de la vida ciudadana. Tienen, a su juicio, una sensación "de inseguridad absoluta", lo hace que la vulnerabilidad la perciban "con mayor intensidad".
Respecto a los criterios de realojo, ha explicado que, en el caso de las viviendas compartidas, se busca la compatibilidad entre personas, mientras que en el caso de alojamientos residenciales puede que se necesite acompañamiento "más intenso".
Por parte del Albergue Covadonga, Elena Suero se ha referido al servicio de baja exigencia, que podrá compatibilizar su funcionamiento con las obras.
Sobre este, ha incidido en que su principal característica es que no ofrece residencia, a lo que ha señalado que lo utilizan unas 20 personas de noche y por el día puede llegar a 150.
Respecto al alojamiento, ha remarcado que, si bien se fija un tiempo de una semana, hay personas que necesita de más tiempo porque los procesos son más largos. Ha apuntado, asimismo, que se seguirán recibiendo peticiones.
Landín, en su caso, ha apuntado, sobre el realojo, que la idea es ir haciéndolo "de manera progresiva", si bien ha confirmado que en algunas personas ya se empezó con su traslado.
También ha indicado que el Ayuntamiento contempla reforzar a las entidades con el presupuesto que se requiera para realojar a los usuarios del Albergue, aunque aún no hay una estimación del coste. "Es un proceso muy vivo", ha destacado, antes de apuntar que ha habido que modificar la respuesta que se iba a dar.
Ha señalado que cada parte tiene un coste y un desarrollo técnico. Según ella, está contemplado que todas las necesidades económicas que sean necesarias se asuman desde el Ayuntamiento.