MADRID 23 (EUROPA PRESS)
Está a punto de empezar el otoño y, a pesar de las altas temperaturas, empieza a ser el momento para guardar las sandalias de verano. Sin embargo, al recogerlas, muchas tienen marcas de suciedad o la silueta de los propios dedos de los pies.
Antes de guardarlas, retirar estas marcas puede evitar la tentación de comprar zapatos nuevos y mejorar su aspecto, alargando así su vida útil. Especialmente en las sandalias de piel, aunque parezca imposible de retirar, unos simples pasos pueden ayudar a recuperar su estado original.
¿CÓMO SE LIMPIA LA SUELA?
Especialmente en las sandalias de tiras con la suela descubierta y plantilla de ante, parecen ser un imán para las manchas. Para limpiarlas, solo se necesita agua caliente, jabón en escamas y amoniaco.
Begoña Pérez, organizadora profesional conocida en redes sociales como La Ordenatriz, recomienda crear una mezcla siguiendo estos pasos: en un envase con medio litro de agua caliente se añaden dos cucharaditas de jabón en escamas. Estas se disuelven y se añade 50 mililitros de amoniaco a la mezcla.
Aconseja verter este líquido en un envase con pulverizador, ya que facilitará su uso. Después, se pulveriza sobre la suela del zapato y se frota con un cepillo de dientes nuevo para limpiar la superficie.
Finalmente, se aclara la suela con un trapo de cocina humedecido con agua y se deja secar a la sombra. Se puede frotar un estropajo seco sobre la suela una vez seca para recuperar la textura del ante.
¿CÓMO SE PUEDEN QUITAR LAS MANCHAS DE LAS CORREAS?
Las correas de piel y las suelas de corcho barnizado, un diseño que se ha popularizado especialmente estos últimos años, también pueden limpiarse con la mezcla de agua, jabón y amoniaco. Pérez aconseja mojar una bayeta de cocina con la mezcla y frotar tanto las correas como el corcho.
Esto debe aclararse con una bayeta mojada para retirar los residuos de suciedad y de la mezcla utilizada. La especialista también aconseja secarlas a la sombra.
CÓMO RECUPERAR LAS SANDALIAS DE ANTE
Con el uso, el ante puede perder su tacto suave y limpio, incluso si no ha estado expuesto al agua. Como remedio, Pérez aconseja cubrir la superficie del zapato con champú seco y dejarlo reposar durante 15 minutos. Pasado este tiempo, se cepilla el ante para retirar los residuos.
En el caso de que haya salpicaduras de aceite u otros residuos de alimentos grasientos, se puede usar alcohol y polvos de talco. La especialista recomienda humedecer la mancha con alcohol, cubrirla con polvos de talco y dejarlo actuar durante tres días. Después, se retira el polvo con un cepillo seco.