Salud implantará unidades cardiorrenales para una atención conjunta a pacientes de Nefrología y Cardiología. - EUROPA PRESS
OVIEDO 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Servicio de Salud del Principado (Sespa) pondrá en marcha de manera progresiva Unidades Cardiorrenales (UCR) en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), el Hospital Universitario de Cabueñes y el Hospital Universitario San Agustín, en el marco de un modelo organizativo diseñado para cubrir todas las áreas sanitarias, mejorar la atención y reducir ingresos.
El gerente del Sespa, Aquilino Alonso; la cardióloga Berta Vega y el nefrólogo Emilio Sánchez, han dado este martes más datos de etas unidades que están aún poco extendidas en el Sistema Nacional de Salud y se concentran fundamentalmente en hospitales de alta complejidad.
Según el gerente del Sespa, su implantación ordenada en los tres centros universitarios de Asturias refuerza la atención a la cronicidad avanzada y el desarrollo de estructuras asistenciales innovadoras.
Berta Vega ha incidido en que la literaturta médica ya ha demostrado y se sabe que atender a los pacientes que sufren insuficiencia renal e insuficiencia cardiaca de manera onjunta mejora la toma de decisiones, administración de fármacos y tramiento en general.
En la misma línea el nefrólogo Emilio Sánchez ha destacado que aproximadamente dos de cada tres personas con insuficiencia cardiaca acaban desarrollando insuficiencia renal y tres de cada cuatro pacientes de insuficiencia renal acaba desarrollando insuficienca cardiaca, lo que demuestra la necesidad de consultas integrales.
En este sentido ha incidido en que la iniciativa responde al aumento sostenido de pacientes con síndrome cardiorrenal, en el que corazón y riñón se afectan mutuamente: cuando uno falla, el otro empeora.
Las unidades cardiorrenales estarán integradas por especialistas en Cardiología y Nefrología, con el apoyo de enfermería espacializada, y funcionarán mediante consulta conjunta. Los pacientes serán evaluados por ambos especialistas el mismo día y en el mismo espacio, con lo que se evitarán citas duplicadas y decisiones terapéuticas fragmentadas.
Durante la consulta se realizará una valoración clínica integral que podrá incluir analítica, electrocardiograma, ecografía clínica y estudios de bioimpedancia, una técnica no invasiva que mide el porcentaje de grasa corporal, el estado de congestión y de sobrecarga de líquidos. Este examen permitirá definir el riesgo cardiorrenal y optimizar el tratamiento farmacológico.
El modelo incluye circuitos específicos para pacientes hospitalizados, interconsultas intrahospitalarias y seguimiento ambulatorio tras un ingreso, especialmente en el denominado "periodo vulnerable" posterior al alta.
En los casos en los que los tratamientos convencionales pierdan eficacia, se valorará la indicación de terapias avanzadas como la diálisis peritoneal con objetivo de descongestión, una estrategia que permite controlar la sobrecarga de líquidos de forma sostenida y mejorar la estabilidad clínica.