Actualizado 02/04/2008 16:44 CET

Tribunales.- El fiscal mantiene la pena de 23 años para el acusado del crimen de Bueño porque "sabía lo que hacía"

La defensa apela como atenuantes a la confesión de los hechos y niega que existiera ensañamiento

Los psicólogos aseguran que el acusado "tenía voluntad homicida" cuando cometió los hechos

OVIEDO, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

El fiscal mantiene en su informe final la petición de pena de prisión de 23 años para el acusado de matar a su mujer en Bueño (Oviedo) en marzo de 2006 al argumentar que José Carlos A. B. sabía "perfectamente lo que hacía" y que "quiso recrearse en el dolor de la víctima".

La abogacía del estado mantienen la pena inicial que coincidía con la solicitada por el Ministerio Público y también mantiene la petición la acusación particular que elevaba la pena a 25 años de cárcel al no tener en cuenta la atenuante de confesión de los hechos.

La defensa mantiene que el acusado no planeó el asesinato por lo que entiende que el procesado debe de cumplir una pena de 10 años de cárcel por un delito homicidio.

El juicio por el crimen de Bueño, celebrado en la Sección Tercera e la Audiencia Provincial de Oviedo, finalizará mañana con la decisión del jurado popular que tendrá que decidir si el autor de los hechos había planeado la muerte de su mujer, como sostienen las acusaciones o por otro lado, si la mató "en un ataque de celos" como mantiene la defensa.

El fiscal especial de Violencia de Género, Gabriel Bernal, sostuvo que existió alevosía y ensañamiento, ya que la víctima al ser atacada en un paraje "inhóspito" no tuvo oportunidad de ser auxiliada por terceras personas. Además, mantuvo que existió ensañamiento ya que "extremó el dolor de la víctima" arrojándole una piedra a la cabeza después de asestarle más de 30 puñaladas.

El Ministerio Público consideró que "nadie normal" camina por la calle con un cuchillo de diez centímetros de hoja, por lo que aseguró que el acusado la llevó hasta las canteras de Bueño para "acabar con su vida".

Además, Bernal apuntó que durante el interrogatorio el acusado respondió con "evasivas" a las respuestas incómodas y destacó que según los informes psicológicos el procesado "no tenía ningún trastorno mental" ni mermada su capacidad volitiva.

Por su parte, la acusación particular, ejercida por María Jesús Martín González, aseguró que el acusado "planeó" el asesinato de Isaura Pascual, ya que "nadie lleva un cuchillo de cocina cuando se van a mantener relaciones sexuales con su mujer". En este sentido la letrada apuntó además que ambos tenían un piso o la furgoneta para mantener relaciones íntimas por lo que calificó como sorprendente "que se vayan a un descampado en marzo en Asturias".

"José Carlos A. B. decidió asesinar a su mujer para demostrarle que era él quien tenía el control sobre ella a pesar de que una semana antes la víctima hubiese decidió divorciarse de él", apuntó la acusación particular. Martín González destacó también que el acusado no padecía ningún trastorno psíquico y que había asesinado a Isaura Pascual "violentamente y con ensañamiento".

Por su parte, la defensa, ejercida por José Carlos Botas, subrayó que el móvil del crimen fue un "ataque de nervios y de celos" que sufrió el acusado cuando la víctima le confirmó que mantenía una relación con otro hombre y descarta que el suceso haya sido premeditado.

"Tiene que pagar lo que hizo porque él es el responsable de la muerte de su mujer pero hay que tener en cuenta los atenuantes como la confesión de los hechos yla no intención de querer alargar el sufrimiento de la víctima" sostuvo Botas.

El letrado de la defensa contradijo al fiscal y manifestó que el procesado arrojó la piedra a la cabeza de la víctima para darle muerte y no para "alargar el dolor", por lo que descartó que existiera ensañamiento.

INFORMES FORENSES.

Los médicos forenses que declararon hoy ante el juez relataron que el cuerpo de Isaura Pascual presentaba 38 heridas de las cuales más de 30 eran provocadas por arma blanca, además de la contusión en la cabeza y las heridas en la espalda de haber sido el cuerpo arrastrado durante 12 metros.

Según los forenses la víctima continuaba aún con vida cuando el acusado le arrojó una piedra de 15 kilos de peso a la cabeza que "resultó ser letal". "Con las puñaladas recibidas que le atravesaron órganos vitales, Isaura Pascual hubiese permanecido con vida durante 15 o 20 minutos", apuntaron.

Respecto a la personalidad del procesado, los forenses coincidieron en que José Carlos A. B. tiene "rasgos alterados" y una "gran falta de adaptación al medio". "Se muestra con rigidez a la hora de resolver sus problemas". "La gente tiene que adaptarse a él y no él a las normas", señalaron los forenses.

Los psicólogos afirmaron que el inculpado tiene una personalidad "fría", "cerrada" y con un coeficiente intelectual "bajo" de un 80 por ciento cuando el límite está en un 70 por ciento. Presenta además, según los expertos, una "ausencia total de motivaciones" y descartaron que padeciese un trastorno mental. "Es una persona normal dentro de su entorno y que sabe lo que hace y las consecuencias de sus actos", apuntaron.

Uno de los psicólogos argumentó que dada su personalidad, la pérdida de control sobre su mujer tras recibir el escrito de divorcio pudo ser el motivo de llegar a matarla para demostrar que todavía tenía el poder sobre ella. "Hay premeditación y meditación en sus actos", añadió.