Un teclado en una oficina - EUROPA PRESS
OVIEDO 1 Jun. (EUROPA PRESS) -
El sindicato UGT ha emitido este lunes una nota de prensa en la que afirma que el convenio de Oficinas y Despachos del Principado de Asturias se encuentra "completamente bloqueado" y sin perspectivas reales de alcanzar un acuerdo debido a la actitud "intransigente" de la patronal y la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) y a su "absoluta falta de voluntad negociadora".
Desde la organización indican que tras más de dos años de negociación sin avances significativos, la única cuestión en la que la representación empresarial insiste es en "recortar derechos vinculados a la antigüedad".
Han explicado que después de retomar las reuniones en enero de este año, en el marco del Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflicto (Sasec), la parte sindical trasladó que la patronal pretendía rebajar tres elementos esenciales de este complemento -duración del quinquenio, porcentaje y tope- sin plantear ninguna mejora ni contraprestación para las personas trabajadoras.
Indican que los sindicatos presentes en la mesa istaron entonces a la parte empresarial a centrar la negociación en uno solo de esos aspectos y a presentar una propuesta "seria y razonable".
Los sindicatos habrían acudido puntualmente a una nueva reunión en febrero. Sin embargo, afirman que tras más de media hora de espera y una llamada realizada por las trabajadoras del Sasec, la patronal comunicó que "se les había olvidado" asistir a la reunión.
Pese a no presentarse a una reunión formalmente convocada y recogida en acta, la parte empresarial se habría comprometido a remitir una propuesta "al día siguiente, como muy tarde".
"La realidad fue muy distinta: la propuesta no llegó hasta tres semanas después y consistía, nuevamente, en empeorar las condiciones existentes, planteando un tope aún más restrictivo para la antigüedad y aumentando la jornada anual hasta las 1.730 horas, cuando la prevista para 2026 es de 1.725 horas. Ese es el verdadero nivel de compromiso de la patronal con esta negociación. La actitud de la representación empresarial y de sus asesores resulta inaceptable y evidencia una clara mala fe negociadora, incompatible con cualquier avance real en la mesa. Mientras tanto, una parte importante de las personas trabajadoras del sector continúa con sus salarios congelados desde 2023", lamentan desde UGT.