Un asturiano paga 161.000 euros más que un cántabro al recibir una herencia de 800.000

Nuevo billete de 20 euros
RALPH ORLOWSKI / REUTERS
Publicado 14/04/2016 14:35:31CET

El Consejo General de Economistas ve "triste" que haya asturianos que "vayan a morirse a Madrid" por motivos fiscales

OVIEDO, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

El documento 'Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2016' elaborado por el Reaf-Regaf, el órgano especializado en tributación del Consejo General de Economistas, pone de manifiesto un año más las diferencias que existen entre los ciudadanos de distintas comunidades autónomas a la hora de pagar determinados impuestos.

Uno de los ejemplos más claros de esos desequilibrios se produce en el impuesto de Sucesiones. Para reflejar esa distancia en lo que tienen que pagar unos y otros, el trabajo incluye ejemplos concretos en los que se determinan esas diferencias.

En Asturias es una de las comunidades en las que más se paga a la hora de heredar. Así, en el caso concreto de un hijo soltero de 30 años hereda bienes de su padre por un valor de 800.000 euros, de los que 200.000 euros corresponden a la vivienda del fallecido. En Asturias ese hijo tiene que pagar por sucesiones 162.618,96 euros, mientras que en la comunidad vecina de Cantabria, una persona en el mismo caso tendría que pagar 1.262,39 euros.

De hecho Asturias, en ese caso, es la segunda comunidad autónoma que más cobra por ese impuesto, sólo superada por Andalucía, donde una persona en ese mismo caso debería pagar por Sucesiones 164.049,35 euros.

Aunque los tipos no sean muy diferentes, son muchas las comunidades que reducen las cantidades a pagar a través de bonificaciones, lo que produce esas importantes diferencias.

En el mencionado ejemplo concreto, de ese hijo de 30 años, la comunidad en la que menos se pagaría es Islas Canarias, donde tendría que desembolsar 134,23 euros. Algo más pagaría en Cantabria (1.262,39 euros), en Madrid (1.586 euros), en La Rioja (3.152 euros) e Islas Baleares (5.950 euros).

En cuanto a las comunidades autónomas en las que más se pagaría en ese caso, después de Andalucía y Asturias figuran Extremadura (158.796 euros) y Aragón (155.393 euros), Castilla y León (89.168 euros) y Murcia (82.024 euros).

La cantidad a pagar en otras comunidades sería de 31.596 euros en Galicia, 15.000 euros en Cataluña y 7.939 euros en Castilla-La Mancha.

POLÉMICA EN ASTURIAS

El impuesto de Sucesiones ha sido objeto de polémica en Asturias en los últimos tiempos, con grupos políticos, como el PP, que han pedido al Gobierno regional del PSOE que lo suprima. De hecho, la portavoz 'popular' ha llegado a comprometer su apoyo a unos presupuestos regionales (actualmente Asturias está en prórroga presupuestaria) en el caso de que el Ejecutivo asturiano eliminase ese impuesto. Su oferta ha tenido una respuesta negativa.

A lo que sí se habían comprometido los socialistas asturianos en su último programa electoral, de las elecciones de mayo de 2015, fue a eliminar el denominado 'error de salto' en este impuesto, consistente en que, al estar exentas de tributación las herencias por 150.000 euros, el que recibe 151.000 tiene que pagar 18.000 euros, pero el que hereda 149.999 no ha que pagar nada. De momento, el Gobierno asturiano no ha corregido esa circunstancia.

IRSE A MORIR A MADRID

Fuentes del Consejo General de Economistas han señalado en declaraciones a Europa Press que las diferencias fiscales entre comunidades autónomas no son buenas y que se producen situaciones que son "tristes".

Así, se han referido a la deslocalización de grandes patrimonios de unas regiones a otras. "Hay asturianos que se van a morir a Madrid por esa razón", han afirmado. Se refieren así cabezas de familia que se trasladan a Madrid para vivir tres años para tener luego el 99% de la exención que existe en ese impuesto en esa comunidad autónoma.

En este sentido, el Consejo señala que la próxima reforma de la financiación autonómica sería una buena oportunidad para intentar armonizar todo lo que tiene que ver con los impuestos, y terminar con esas grandes diferencias fiscales entre unas regiones y otras.