CANTABRIA.-Una veintena de fotografías componen la muestra 'La Prostita' que Gerardo Vela expone en Espacio Imagen

Una de las imágenes de la muestra de Gerardo Vela
ESPACIO IMAGEN
Europa Press Cantabria
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 22:03

SANTANDER 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un veintena de fotografías componen la muestra 'La Prostita' que Gerardo Vela expondrá desde este jueves, 7 de noviembre, hasta el 8 de diciembre, en Espacio Imagen. Las imágenes, que fueron realizadas por Vela durante los últimos años en Rumania, estarán completadas por una serie de textos que explican la naturaleza de este proyecto y sus protagonistas.

La colonia de Tarnavioara, en Rumania, es conocida popularmente como 'La Prostita', lo que se podría traducir como: donde vive la gente mala. En realidad, se trata de una antigua colonia de sajones expulsados por el régimen de Nicolae Ceausescu y ocupada posteriormente por gente humilde, según ha informado Espacio Imagen en un comunicado.

Esta colonia pertenece al ayuntamiento de Copsa Mica, población tristemente conocida en los años 90 por ser el lugar más contaminado de Europa, por la acción de dos fábricas que cubrieron la zona de polvo negro. Actualmente, la contaminación ha cesado, pero el resultado continúa siendo visible.

En el año 1991, la revista National Geographic dedicó un numero a los lugares más contaminados del este de Europa, centrándose especialmente en Copsa Mica. Dentro de 'La Prostita', fuera de la carretera asfaltada, se encuentra una hilera de casas ocupadas por gitanos y gitanos cortorari.

Los primeros son gitanos que han abandonado las costumbres tradicionales y se han mezclado con el resto de la población, perdiendo parte de sus rasgos; los cortorari mantienen las tradiciones muy arraigadas y sólo se casan entre ellos.

En este barrio encontramos uno de los temas de actualidad en Europa, visto desde el otro lado: la emigración de gitanos rumanos a otros países a trabajar o mendigar. Aquí todas las familias tienen actualmente algún miembro en otro país o ellos mismos han pasado temporadas fuera: Italia, Francia, Polonia o Grecia son los destinos más habituales.

Los que se quedan trabajan en empleos esporádicos como la recogida del maíz o la patata, cuidan animales como cerdos, gallinas, vacas o cabras de los que se alimentan en invierno y sobreviven con ayudas del estado o de los familiares que viven fuera.

Este trabajo busca hablar de cómo viven estas familias, las circunstancias que las rodean, cómo se enfrentan a los problemas cotidianos y cuáles son sus ilusiones; en definitiva, su vida y, de esta manera, eliminar estereotipos y poder entender un poco más un fenómeno global: emigrar para mendigar.

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