SANTANDER 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
Las obras de construcción de la pasarela peatonal de Híjar, entre Matamorosa y Reinosa, han comenzado este lunes con la colocación de la primera piedra. La actuación se ha adjudicado a la empresa Aníbal S.L. por 315.000 euros y un plazo de ejecución de cinco meses.
A este acto simbólico del arranque de los trabajos, han asistido el consejero de Obras Públicas, Francisco Rodríguez, y los alcaldes de Campoo de Enmedio y Reinosa, Pedro Manuel Martínez y José Miguel Barrio, respectivamente.
Rodríguez ha destacado que esta obra era "prioridad" de sus Consejería por la seguridad vial que aportará, ya que el puente actual por donde pasan los vehículos carece de aceras y tiene una escasa anchura que provoca cierto peligro para los peatones.
El consejero también ha felicitado a las instituciones que han intervenido para sacar adelante el proyecto, entre ellas los ayuntamientos de Campoo de Enmedio y de Reinosa, "que han trabajado en un ejemplo de colaboración", añadiendo que espera que la pasarela se ponga en funcionamiento este mismo verano.
Tanto el alcalde de Campoo de Enmedio como el de Reinosa han señalado los beneficios que aportará esta obra a los vecinos de ambos municipios, agradeciendo a la Consejería de Obras Públicas la inversión efectuada.
En el acto, que se ha llevado a cabo en el espacio verde del lado de Matamorosa, se dieron cita varios escolares del colegio San José de Reinosa, y además de las autoridades señaladas, han estado presente el director general de Obras Públicas, José Francisco Sánchez Cimiano; el alcalde de Santiurde de Reinosa, Borja Ramos; el alcalde pedáneo de Matamorosa, Carlos Rayón y varios concejales de los ayuntamientos de Enmedio y de Reinosa.
La pasarela se construirá cerca del puente por donde pasan los vehículos, a 17 metros del puente en la orilla de Matamorosa y a 7 metros del puente en el lado de Reinosa. Se realizará por medio de cables de sustentación, dovelas prefabricadas y vainas con cables de tensado.
Tendrá una longitud de 64 metros sin apoyo central para salvar el río, con doce anclajes y con un ancho total de extremo a extremo del pavimento de 2 metros, así como con 1,50 metros útiles para los peatones que permitirá el paso de sillas para bebés o para personas con minusvalías.
Se llevará a cabo por medio de 29 dovelas prefabricadas de hormigón que soportarán la tarima antideslizante de material ecológico. Las dovelas también servirán de anclaje a las placas de las barandillas que serán de acero galvanizado con pasamanos de pletinas del mismo material.
La barandilla tendrá como complemento un tuvo circular de aluminio como pasamanos para las personas con problemas de movilidad. También se colocará una malla metálica entre dos cables de acero tensados que servirán como elemento protector en caso de caídas.
La iluminación de la pasarela, que será resistente a la intemperie, se realizará con luminarias dispuestas en la parte inferior de los pasamanos, que enfocarán hacia la zona de tránsito.