SANTANDER, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -
El octubre pasado puede calificarse como un mes típicamente de otoño, ligeramente cálido y normal en precipitaciones. El tránsito de borrascas en latitudes bajas ha alternado días secos y luminosos, con temperaturas máximas que superaron los 25 grados centígrados, con días lluviosos de madrugadas frescas.
Así lo afirma la Delegación Territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en su balance del mes de octubre, que señala que el décimo mes del año en Cantabria ha sido térmicamente normal en los valles interiores de la región y en la mitad occidental pero cálido al este del valle del Besaya. Atendiendo a la lluvia recogida, octubre ha sido ligeramente seco al este del Besaya, húmedo en las comarcas del Ebro y normal en el resto de la comunidad.
Por lo que se refiere a los valores extremos, la temperatura máxima más alta fue de 28,6 grados el día 5 en Ramales, mientras que la mínima más baja alcanzó los -3,1º grados el día 16 en Nestares.
Mientras, la máxima precipitación recogida en 24 horas fueron 74,6 litros por metro cuadrado el día 1 en Treto. La racha máxima de viento fue de 110 kilómetros por hora el día 4 en Soba-Alto Miera.