Publicado 19/02/2016 20:29CET

El PP exige a Oria que "pare la masacre de jabalinas preñadas" en la Reserva de Saja

Insta a que se suspendan las batidas que restan en febrero y se compense a las cuadrillas con más cacerías en la próxima campaña

SANTANDER, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

El grupo parlamentario del PP ha instado al consejero de Medio Rural, Jesús Oria, a que "pare la masacre de jabalinas preñadas" en la Reserva del saja y a que anule las batidas programadas en la zona durante la segunda quincena de febrero para compensar las cacerías aplazadas en el mes de diciembre a consecuencia de los incendios.

A su juicio, la Administración debe recuperar esas batidas en la próxima campaña, de septiembre a enero, porque resulta una "atrocidad que se den ahora cuando las hembras están a punto de parir. Es una masacre injustificable".

El diputado regional y portavoz de Ganadería del Partido Popular, Luis Carlos Albalá, se ha sumado así a la protesta pública de "decenas" de cazadores que han expresado su "malestar" por la decisión adoptada desde Medio Rural, que contradice "algo que en la caza es ley: respetar las épocas de cría de las especies".

"No se entiende que, por un lado, se sancione a quien dispara a una hembra seguida de rayones, y es lógico que se multe, y por otro se autorice matar a animales en avanzado estado de gestación. Se mire como se mire, es una barbaridad", ha añadido en un comunicado.

Para el diputado del PP, "ya se ha hecho mucho daño porque han sido varias las hembras abatidas con tres, cuatro y hasta cinco fetos, y ya llegará el momento de exigir responsabilidades a quien tomó esta cruel decisión. Lo que no se entendería es que se mantuviese el calendario y se siga masacrando a las jabalinas".

El parlamentario del PP ha explicado que el contencioso deviene de meses atrás. La oleada de incendios que sufrió Cantabria en diciembre hizo que se suspendieran parte de las batidas programas en el Plan Anual de Caza de la Reserva de Saja 2015-2016, no tanto por la afección del fuego en los lotes de caza sino por la ausencia de guardería que pudiera controlar el desarrollo de las cacerías.