El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad, asiste a la presentación del libro ‘Cántabros ilustres en Cádiz’. - GOBIERNO
SANTANDER, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
El libro 'Cántabros ilustres en Cádiz', de Alberto Arsuaga, se ha presentado esta tarde en el Ateneo de Santander y al acto ha asistido, entre otros, el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad, quien ha destacado la "historia común y los profundos vínculos" entre ambas provincias.
La obra describe la emigración cántabra al sur de España desde el siglo XIII hasta mediados del XX. Los primeros cántabros que llegaron a Cádiz durante el reinado de Alfonso X eran "pobladores de confianza y de limpieza" de las cuatro villas de San Vicente de la Barquera, Laredo, Castro Urdiales y Santander, ha indicado el consejero.
A su juicio, la razón de esta migración era implantar en la ciudad andaluza el mismo sistema para la organización del tráfico marítimo que habían impuesto en el norte de España, "y que tanta prosperidad llevó a la Cantabria de aquellos siglos".
"Fueron 300 familias, pero no los únicos, ha apuntado Martínez Abad, para quien este libro refleja la historia de esta emigración cántabra al sur de España, "profundizando en figuras clave del comercio, la navegación y la industria gaditana".
Según ha precisado, la presencia cántabra en la historia gaditana también se refleja en que muchos de ellos ocuparon cargos políticos relevantes y, además, participaron en hechos tan señalados como la construcción de la catedral de Cádiz, la redacción de la Constitución de 1812, la creación del primer sindicato en España o en la fundación de periódicos como 'El Comercio'.
"En definitiva, un vínculo histórico, comercial y sentimental que une a Cantabria con la ciudad de Cádiz desde hace siglos" ha subrayado Martínez Abad.
La novela de Arsuaga se estructura en cuatro apartados. El primero habla de los primeros repobladores de Cádiz que llegaron de las cuatro Villas Marineras; en el segundo, el autor narra la llegada a Cádiz de marinos, navegantes y grandes comerciantes en el siglo XVI; el tercero aborda la emigración de los valles de Cantabria llegando su cenit en el siglo XIX y destaca que estos fueron los "verdaderos pioneros" de la creación de sindicatos, casas de salud, hermandades, y "mucho de ellos llegaron a ser alcaldes".
Y por último, el capítulo cuarto hace referencia a la emigración que también tocó a los navieros, arquitectos, escultores, canteros, campaneros y otros artesanos y profesionales.
"A todos ellos, Cádiz les dio cobijo, y nosotros, los cántabros, les dimos prosperidad, trabajo, respeto y admiración" ha indicado el consejero de Cultura, quien también ha valorado que "ningún emigrante cántabro se olvidó de su tierruca", como tampoco lo han hecho sus descendientes, que "mantienen vivo el recuerdo de su pasado proveniente de nuestra querida tierruca".
Por todo ello, para Martínez Abad esta obra "sirve como un puente necesario para que la historia común entre Santander y Cádiz no se pierda, reforzando la hermandad entre el norte y el sur de España".
AMPLIA INVESTIGACIÓN SOBRE MOVIMIENTOS MIGRATORIOS CANTABRIA-CÁDIZ
El autor, Alberto Arsuaga Solís, ofrece una edición ampliada e ilustrada de una investigación que abarca más de 700 años de historia compartida con esta obra, publicada por Ediciones Mayi.
Así, no es solo un registro académico, sino un "homenaje" a los miles de cántabros que, desde el siglo XIII hasta la actualidad, se afincaron en la Bahía de Cádiz, convirtiéndose en protagonistas de su desarrollo.
Esta crónica destaca especialmente a la "infinidad de cántabros anónimos" que, con "duro trabajo, constancia y honradez", labraron un nombre ilustre para Cantabria en el sur. "Fueron hombres y mujeres que vivieron una migración estructurada y supervisada, integrándose plenamente en la cultura gaditana".
A la presentación del libro también han asistido el consejero de Economía, Hacienda, Financiación Autonómica y Fondos Europeos, Luis Ángel Agüeros, y el presidente del Ateneo, Manuel Ángel Castañeda, informa el Gobierno de Cantabria.