Actualizado 08/10/2015 18:53 CET

Anulados un juicio y una sentencia que condenaba a cárcel a tres acusados por hurto porque "se vulneró" su defensa

La Audiencia Provincial manda retrotraer la acción a antes del juicio y censura la actitud del magistrado

SANTANDER, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial ha anulado un juicio y una sentencia de un juzgado penal de Santander que condenaba a pena de cárcel a tres acusados de intentar llevarse más de setenta prendas de ropa de dos tiendas de un centro comercial de Camargo al entender que "se vulneró" el ejercicio de defensa de uno de ellos al ser privado de la asistencia de un letrado.

Según esta sentencia, la Sala ordena retrotraer las actuaciones al momento "inmediatamente anterior" al juicio para que un nuevo letrado asista al acusado y pueda celebrarse el juicio por un magistrado diferente al que dictó la sentencia anulada, el cual, según la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, "exhibió" en el juicio "un trato que sobrepasa ampliamente la función directora del proceso" que le correspondía.

Según el relato de hechos probados en la sentencia del Juzgado de lo Penal Número 2 de Santander, que fue el que los condenó, los acusados, dos mujeres y un hombre, se dirigieron el pasado 7 de marzo en un coche alquilado a un centro comercial de Camargo.

Allí, se señalaba por parte del juzgado que, "actuando de forma coordinada", mientras el hombre aguardaba en el coche en actitud de espera, las dos mujeres entraron a dos tiendas de ropa del centro comercial y salieron repetidas veces con prendas de allí que iban llevando al vehículo.

Según se señalaba en los hechos de la sentencia --los cuales no entra a valorar la Sala de la Audiencia--, para evitar que se accionaran los sistemas de seguridad de las tiendas al sacar la ropa, las mujeres portaban bolsos aluminizados.

De esta forma llegaron a sacar de una de las tiendas un total de 47 prendas, como cazadoras, vestidos o zapatos, por valor de más de 1.700 euros y de la otra otras 25 del mismo tipo que sumaban otros mil euros.

Las mujeres fueron sorprendidas por los servicios de seguridad, que alertaron a la Guardia Civil, cuyos agentes lograron detener también el vehículo y a su conductor, lográndose recuperar la totalidad de los efectos con las alarmas y etiquetas puestas y en perfecto estado.

Por estos hechos, el juzgado de lo penal condenaba a cada uno de los tres acusados a cinco meses y medio de cárcel por sendos delitos continuados de hurto en grado de tentativa.

Contra esta sentencia, los tres condenados presentaron recursos de apelación en los que sus defensas pedían la nulidad del juicio y de la resolución judicial al entender que había existido "indefensión" de uno de los condenados, el hombre.

Y es que en el juicio se vio privado de la letrada de oficio que le asistía y que, tanto en la vista oral como previamente al juez instructor y al Colegio de Abogados, había renunciado a la defensa de este acusado al entender que la misma era "incompatible" con la de las otras dos acusadas.

Así, la letrada había pedido que se le nombrara otro letrado que ejerciera su defensa independiente, algo en lo que insistió el mismo día del juicio.

Sin embargo, el magistrado de este juzgado se negó a suspender la vista para que fuera nombrado otro letrado, algo con lo que, a juicio de la Sala de la Audiencia, "perturbó" el derecho a la defensa del acusado, afectando a la tutela judicial efectiva.

El juez, al contrario que la letrada, que no había razón para suspender la vista y nombrar a otro letrado y señalaba que la petición era "extemporánea".

En contraposición a la interpretación del juez, la Sala entiende que "hay causa suficiente" para entender, como indicaba la letrada, el ejercicio de ambas defensas como "incompatibles" ya que --dice-- entre el acusado y las otras dos mujeres "existen intereses diferentes derivados de las distintas circunstancias en las que se produjo la detención" o la vinculación de los hechos.

Tampoco entiende la Sala que el momento procesal fue extemporáneo ya que recuerda que la letrado no plantea la cuestión solo en el juicio, sino que ya lo había alegado con anterioridad.

También la Sala, alude en su sentencia, recogida por Europa Press, al comportamiento seguido por el magistrado con la abogada de la defensa el cual --señala-- "se revela ya incompatible con el ejercicio de su derecho de defensa".

Así, cita una "desproporcionada bronca inicial", correcciones "improcedentes" en el juicio, términos ofensivos", "gritos innecesarios", entre otros episodios.

"Partiendo de todo lo descrito ha de entenderse que este comportamiento produjo indefensión como consecuencia de la vulneración del derecho a la asistencia letrada del acusado, que ha sido real y efectiva", dice la Sala.

Por estos motivos, estima el recurso de los acusados, anula el juicio y la sentencia y manda retrotraerse al momento antes del para que el acusado pueda ser asistido por un letrado y se celebre de nuevo la vista oral por otro magistrado diferente.