El Capricho de Gaudí lanza un concurso escolar en el centenario de su muerte - EL CAPRICHO DE GAUDÍ
SANTANDER, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Capricho de Gaudí ha puesto en marcha un concurso escolar de dibujo dirigido al alumnado de Educación Infantil y Primaria de Cantabria, en el marco del centenario de la muerte de Antoni Gaudí, declarado Año de Especial Interés Público.
La iniciativa se plantea como una invitación a acercarse al universo creativo del arquitecto a través de la observación, la imaginación y la expresión artística.
Bajo el título 'Un sueño en forma de casa', el concurso propone a los niños y niñas explorar la forma en que Gaudí entendía la arquitectura: como una respuesta a la vida, a las personas y a su entorno.
De este modo, la propuesta invita al alumnado a iniciar un pequeño proceso creativo basado en la conversación, la escucha y la interpretación. Para ello, los participantes deberán dialogar con un familiar o con un compañero de clase para descubrir cómo vive, qué le gusta o qué le hace sentirse bien.
A partir de esa información, deberán imaginar y dibujar una casa pensada "desde dentro hacia fuera", trasladando al papel una mirada arquitectónica inspirada en el pensamiento de Gaudí.
El concurso, en el que se puede participar hasta el 29 de mayo, se enmarca dentro del Programa Escolar de El Capricho de Gaudí y de las acciones especiales con motivo de la efeméride.
Dicho programa es uno de los pilares del proyecto educativo de la Casa-Museo, que desde hace más de quince años acerca el patrimonio, el arte y la arquitectura a miles de estudiantes.
Inspirado en el propio espíritu del arquitecto -que encontraba en la naturaleza, la luz, la música o el juego fuentes de conocimiento-, se promueven experiencias de aprendizaje activas, participativas y conectadas con la creatividad.
En este sentido, como parte de esta iniciativa, el proyecto se ha complementado con la realización de talleres educativos en los centros escolares CEIP Jesús Cancio de Comillas y el CEIP Quirós de Cóbreces, donde el equipo de mediación del museo ha trabajado directamente con el alumnado a través de dinámicas adaptadas a cada etapa educativa.
Estas acciones refuerzan el carácter comunitario del proyecto y amplían su alcance más allá del propio edificio.
Esta acción forma parte del compromiso social de El Camino de Gaudí, el proyecto en el que colaboran los tres únicos edificios gaudinianos situados fuera de Cataluña: El Capricho de Gaudí, el Museo Casa Botines y el Palacio Gaudí; junto con la Sagrada Família, que se integró en la iniciativa a través de un convenio de colaboración.
En este contexto, y bajo el concepto 'Talento Gaudí', se desarrollan acciones que pretenden impulsar las jóvenes vocaciones artísticas. Por ese motivo, tras una primera selección de los dibujos participantes por parte del equipo de mediación de El Capricho de Gaudí, representantes de estos espacios participarán como jurado para elegir a los tres finalistas de cada categoría, reforzando así la dimensión colaborativa y el alcance del certamen.
El objetivo del concurso es doble: por un lado, acercar el legado de Gaudí a las nuevas generaciones desde una perspectiva accesible y participativa; y por otro, fomentar la creatividad y la capacidad de observación del alumnado, entendiendo el patrimonio como un espacio para imaginar, aprender y construir nuevas miradas.
Los ganadores del certamen se revelarán el 10 de junio, día en que Gaudí falleció. Como premio recibirán material educativo inspirado en el artista procedente de la tienda de El Capricho de Gaudí, y los vencedores en cada categoría podrán invitar a su clase a disfrutar de una visita educativa al edificio, con transporte y actividad incluidos.
Con esta propuesta, El Capricho de Gaudí refuerza su compromiso con la educación patrimonial y la innovación cultural, sumándose a las iniciativas que, en el marco del Año Gaudí, buscan mantener vivo el legado del arquitecto, a través de nuevas formas de participación y aprendizaje.
El Capricho de Gaudí es una obra temprana de un joven de apenas 30 años que consiguió crear este particular "girasol arquitectónico" donde función y forma se integran de manera perfecta. Construida entre 1883-1885, es una de las pocas obras del arquitecto que podemos disfrutar fuera de Cataluña.
La principal finalidad de la casa-museo es proteger y conservar un patrimonio único mediante un modelo de gestión cultural innovador, dinámico, cercano y, en definitiva, hecho por y para las personas.