CAMARGO, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
Cerca de 200 personas con condenas de trabajos en beneficios de la comunidad (TBC) han cumplido sus penas en Camargo bajo la tutela del Ayuntamiento durante los años 2009 y 2010.
El alcalde, Angel Duque, ha afirmado que el balance de esta experiencia es "extraordinariamente positivo", tanto para las personas condenadas y la propia sociedad como para el Ayuntamiento, "que les abre las puertas y les da todo tipo de facilidades para que puedan cumplir su deuda con la sociedad de la manera más ágil y flexible posible", ha resaltado.
Camargo se sitúa a la cabeza en la acogida de personas condenadas a realizar trabajos en beneficio de la comunidad, muy por encima de cualquier otro Ayuntamiento de Cantabria.
Así se puso de manifiesto en una jornada regional celebrada hace poco más de un año, en la que el Fiscal del Estado de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, elogió la experiencia del Ayuntamiento de Camargo en la gestión de las penas de Trabajo en Beneficio de la Comunidad, e invitó a seguir este "modelo pionero y único" que se basa en la "integración" de la persona condena en la actividad municipal.
En ese mismo foro, el delegado del Gobierno señaló que Camargo es el municipio de Cantabria que más plazas ofrece y que más personas en cumplimiento de Trabajos en Beneficio de la Comunidad acoge.
Sólo en 2009 un total de 104 condenados a trabajos sociales cumplieron sus penas bajo la tutela del Ayuntamiento, y otros 87 lo hicieron en 2010. Y todo ello en departamentos tan variados como el de Servicios Públicos y Vialidad, Obras, Protección Civil, Medio Ambiente, Servicios Sociales o La Vidriera.
Además, el Ayuntamiento gestiona el cumplimiento de penas en beneficio de la comunidad en colegios, clubes deportivos, la perrera, o asociaciones y entidades sin ánimo de lucro, y sigue explorando nuevos destinos para poder dar cabida a todas las peticiones.
NORMALIZAR LOS TBC
El alcalde ha animado a otros Ayuntamientos a trabajar en el mismo camino para tratar entre todos de "normalizar" el cumplimiento de este tipo de penas, para las que existe "una preocupante" falta de plazas que, en ocasiones, hace que las condenas prescriban.
Asimismo, ha destacado que en muchos casos, los penados encuentran en los trabajos sociales "una vía de enriquecimiento personal", y ha aprovechado para agradecer y felicitar a todos los departamentos municipales implicados por su dedicación y esfuerzo en la atención, seguimiento y acompañamiento de estas personas.
"Intentamos que se integren como uno más en la estructura municipal, ofertándoles un amplio abanico de tareas para que trabajen vocacionalmente", ha explicado Duque, quien ha indicado que el perfil de buena parte de las personas que han cumplido penas de trabajos sociales en Camargo durante los dos últimos años responde a jóvenes que han cometido alguna infracción de tráfico por exceso de velocidad o superar el límite de alcoholemia.
La Consejería de Justicia asume el pago a la Seguridad Social del seguro de accidentes, manutención y desplazamiento de los penados mientras que cumplen con estos trabajos, y el Ayuntamiento les dota, según el departamento donde hagan sus labores, de herramientas y vestuario apropiados como botas, trajes de agua, o chalecos reflectantes.