Cinco asociaciones de vecinos de Santander denuncian el "deterioro" de la ciudad y piden abrir un debate: "Está enferma"

Apuntan a que las normas "no se hacen cumplir", a la necesidad de renaturalizar los espacios y a reforzar el transporte urbano

Archivo - Imagen de archivo de restos de botellón en Santander.-ARCHIVO
Archivo - Imagen de archivo de restos de botellón en Santander.-ARCHIVO - VECINOS ENSANCHE - Archivo
Europa Press Cantabria
Publicado: domingo, 30 agosto 2026 20:45

SANTANDER, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -

Cinco asociaciones de vecinos de Santander han unido sus voces para denunciar el "deterioro" que la ciudad sufre "día tras día" y han hecho un llamamiento a la ciudadanía y al resto de entidades y colectivos para que se sumen a ellas con el fin de iniciar un debate sobre el estado de la capital cántabra y aportar propuestas de futuro.

Así lo han informado en un comunicado conjunto las firmantes Asociación de Vecinos Amigos de Cazoña, la Asociación de Vecinos de Cueto, la Asociación Ciudadana en Defensa de El Sardinero, la Asociación de Vecinos Pombo-Cañadío-Ensanche y la Asociación de Vecinos San Joaquín, las que han aseverado que "Santander está enferma".

"Y lo más preocupante es que quienes tienen la responsabilidad de cuidarla parecen haberse acostumbrado a ver su deterioro día tras día", comienza el escrito en el que estos colectivos han asegurado que la urbe "se está desdibujando".

Y es que han apuntado a que la Santander "tranquila y amable para vivir" está dejando paso a otra marcada por "la suciedad, el ruido, las borracheras, los orines en las calles, los cristales rotos, la ocupación descontrolada del espacio público y una creciente sensación de inseguridad".

Más allá del aspecto de la ciudad --la que han dicho "no reconocer"-- se han referido a una forma de entender Santander, que entre otras cuestiones, "ha valorado siempre la calidad frente a la cantidad y que entiende que el progreso no se mide únicamente por el número de visitantes, eventos, terrazas o actividades, sino también por la calidad de vida que ofrece a quienes la habitan y a quienes recibe".

Al respecto, estas cinco asociaciones han incidido en que no se trata de "hechos aislados ni de las molestias propias del verano", sino que es "un problema estructural", consecuencia, han aseverado, de un modelo que "poco a poco ha ido relegando la convivencia, el cuidado del espacio público y la calidad de vida de los vecinos a un segundo plano".

"Porque una ciudad empieza a perderse cuando aquello que siempre consideró inaceptable empieza a aceptarse como inevitable. Santander puede crecer en actividad y, al mismo tiempo, deteriorarse como ciudad para vivir", han recalcado.

En concreto, los colectivos vecinales han puesto el foco en que cada noche "se repite el mismo escenario" y cada mañana "quedan sus consecuencias: calles convertidas en espacios de consumo masivo de alcohol, basura, ruido hasta la madrugada, suciedad, orines, cristales, mobiliario deteriorado y vecinos que han dejado de poder descansar con normalidad".

A ello han sumado, en determinados momentos, "calles saturadas, problemas de movilidad y ocupaciones desproporcionadas del espacio público que contribuyen a una creciente sensación de desorden".

Al respecto, han indicado que cuidar una ciudad "no consiste únicamente en limpiarla cada mañana", sino que también "exige mantenimiento, conservación del espacio público, atención a las zonas verdes y al arbolado y respeto por un patrimonio y unas tradiciones que forman parte de su identidad".

EXISTEN NORMAS QUE NO SE HACEN CUMPLIR

Por otra parte y al hilo, las asociaciones de vecinos han incidido en que Santander cuenta con ordenanzas sobre convivencia ciudadana, ruido, consumo de alcohol y ocupación del espacio público.

Sin embargo, han lamentado que "el problema es que demasiadas veces no se hacen cumplir", lo que traslada a los ciudadanos "un mensaje peligroso: que en determinadas épocas del año todo vale".

"No queremos una ciudad de postal por el día y un vertedero por la noche", han aseverado para afirmar que no están en contra del turismo --que "genera riqueza y forma parte del presente y del futuro de Santander"-- y abogar por que "debe ser compatible con el derecho de los vecinos a descansar, convivir y disfrutar" de Santander.

Por ello, estas entidades han señalado que la ciudad necesita una economía "más diversa, capaz de generar oportunidades profesionales y de ofrecer a los jóvenes y al talento razones para quedarse y desarrollar aquí su proyecto de vida".

"El éxito de Santander no puede medirse solo por el número de visitantes o eventos. Debe medirse también por la calidad de vida, las oportunidades y el bienestar de quienes viven aquí cada día", han subrayado, a la vez que han afirmado que Santander "no tiene que parecerse a otras ciudades para progresar", ya que "tiene algo propio que merece la pena conservar: su escala humana, su tranquilidad, el cuidado de sus espacios, sus tradiciones y una forma de convivencia basada en el respeto a los demás".

Además de esto, las asociaciones han sostenido que Santander "debe renaturalizarse" y ampliar sus zonas arboladas y apostar por reforzar el transporte público para favorecer una movilidad "más respetuosa" y ofrecer alternativas al coche, lo que contribuye a tener una ciudad "más accesible, segura y con mayor calidad de vida".

UNIR VOCES Y ABRIR DEBATE: "¿QUÉ CIUDAD QUEREMOS SER?"

Por último, los cinco colectivos vecinales han sentenciado que no se resignan a "aceptar esta deriva como inevitable" por lo que han decidido "unir" su voces.

"Lo que empezó manifestándose con especial intensidad en determinados barrios se está extendiendo por distintos puntos de Santander", han lamentado, para insistir en que se trata de "un problema de ciudad" y también "un debate sobre qué ciudad queremos ser".

Han dejado claro que no les mueve "la confrontación", sino "la preocupación por Santander y el convencimiento de que todavía estamos a tiempo de cambiar el rumbo".

Por ello, han afirmado que su intención es abrir este debate al conjunto de la ciudadanía, incorporar y animar a otras asociaciones, entidades y colectivos a involucrarse, "a construir propuestas comunes y a trabajar conjuntamente con las instituciones".

"Solo desde la colaboración, el liderazgo, la responsabilidad, el cumplimiento efectivo de las normas y una voluntad firme de actuar podremos recuperar la ciudad que todos queremos: una Santander limpia, segura, ordenada, acogedora y orgullosa de sí misma", han apostillado, para añadir el deber de que la cuidad "mantenga sus espacios públicos, proteja su patrimonio y sus tradiciones, genere oportunidades y sitúe la calidad por encima de la cantidad".

De este modo, han indicado que no quieren "volver al pasado" y sí "avanzar sin perder nuestra identidad". "Santander se nos está escapando entre las manos. Todavía estamos a tiempo de recuperarla", han concluido.

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