El neurólogo Juan Fortea - UC
SANTANDER, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Centro Cultural Doctor Velasco de Laredo acogerá este miércoles, 5 de agosto, a las 18.00 horas, la conferencia 'La nueva era del Alzheimer: revolución en el diagnóstico y el tratamiento', que impartirá el neurólogo Juan Fortea Ormaechea, director de la Unidad de Memoria del Servicio de Neurología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau dentro de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC).
Esta cita, de acceso libre, se produce en un contexto en el que los análisis de sangre son capaces de detectar la enfermedad en fases tempranas y la llegada de los primeros tratamientos que ralentizan su progresión han abierto una nueva etapa en el abordaje de esta patología, tradicionalmente diagnosticada cuando el deterioro cognitivo ya era evidente.
Y es que hasta hace pocos años, confirmar un caso de esta enfermedad requería pruebas complejas y poco accesibles, como la tomografía por emisión de positrones (PET) o el análisis del líquido cefalorraquídeo mediante punción lumbar.
Aunque estos biomarcadores llevan años disponibles, su elevado coste y su carácter invasivo limitaban su uso, ha indicado la UC en un comunicado. Sin embargo, ese escenario está cambiando gracias a los biomarcadores plasmáticos, capaces de detectar la enfermedad con un simple análisis de sangre.
Para Fortea, este avance supone "una auténtica democratización" del diagnóstico. "Ahora con un análisis de sangre podemos demostrar la biología del Alzheimer. Eso permite que la inmensa mayoría de los pacientes puedan tener una confirmación biológica, como ocurre en el resto de los campos de la medicina", ha explicado.
DIAGNOSTICAR ANTES PARA TRATAR MEJOR
Detectar la enfermedad en fases iniciales resulta "clave" porque permite aplicar los nuevos tratamientos cuando todavía pueden ofrecer mejores resultados.
Según este experto, España parte de una posición "favorable" gracias a la experiencia acumulada por las unidades especializadas durante los últimos 15 años con el análisis del líquido cefalorraquídeo.
"Creo que el despliegue de los biomarcadores en sangre en las unidades especializadas puede ser muy rápido por todo el aprendizaje que hemos tenido con el líquido cefalorraquídeo. En este sentido, soy optimista", ha afirmado.
Aunque reconoce que todavía existen diferencias entre comunidades y hospitales, ha destacado que muchas unidades españolas --entre ellas, la del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla-- ya utilizan estos análisis de forma habitual y que su implantación avanza con rapidez tras la reciente aprobación del marcado CE europeo.
LOS PRIMEROS TRATAMIENTOS QUE MODIFICAN LA ENFERMEDAD
Además, Fortea considera que el mayor avance llega con las primeras inmunoterapias dirigidas contra el amiloide, una de las proteínas que se acumulan en el cerebro y favorecen el proceso neurodegenerativo.
Medicamentos como lecanemab y donanemab consiguen eliminar parte de esos depósitos y ralentizar el deterioro cognitivo. "Estamos viviendo una revolución diagnóstica y terapéutica. Por primera vez en la historia de la humanidad podemos modificar el curso de la enfermedad", ha asegurado.
A pesar de que insiste en que todavía no existe una cura, recuerda que estos tratamientos consiguen frenar aproximadamente un tercio de la progresión del Alzheimer. "Es obvio que todavía no curamos la enfermedad. Solo conseguimos ralentizarla aproximadamente un tercio, pero es un grandísimo avance", ha indicado.
El especialista compara este momento con los primeros avances logrados décadas atrás en oncología. "Cuarenta o cincuenta años después de declarar la guerra contra el cáncer, el cáncer sigue existiendo, pero ha cambiado completamente el panorama. Hay muchos tumores que hoy se curan y muchos otros cuya evolución se controla. Eso es lo que aspiramos a conseguir con el Alzheimer", ha comentado.
A su juicio, la hoja de ruta para las próximas décadas pasará por combinar diferentes terapias que permitan retrasar la aparición de los síntomas y ralentizar cada vez más la evolución de la enfermedad. "Tenemos que ser pacientes y seguir avanzando", ha resumido.
FINANCIACIÓN DENEGADA
Por otra parte, la conferencia también abordará la reciente decisión del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas de no financiar estos tratamientos, pese a que ya cuentan con la aprobación de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y se utilizan ya en otros países.
Fortea ha criticado esta resolución y ha lamentado que es la primera enfermedad "grave y mortal" que ve en la que, "teniendo una alternativa terapéutica aprobada, se decide no financiarla".
En su opinión, el problema responde más a las dificultades que supone adaptar el sistema sanitario que a la eficacia de los medicamentos. "No se puede poner puertas al progreso. Estos tratamientos son el principio del camino, no el final", ha sostenido.