SANTANDER, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los propietarios del inmueble ubicado en el número 44 de la calle Rostrío han procedido al derribo del mismo, como consecuencia de la declaración de ruina realizada por el Ayuntamiento de Santander.
Según ha explicado el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz, se trataba de una construcción de 1962, según el catastro, realizada como edificio exento, con estructura de hormigón armado y fachadas de ladrillo hueco enfoscado y pintado, destinada a vivienda unifamiliar.
En un comunicado, Díaz hizo hincapié en que el inmueble, con una superficie construida de 247 metros cuadrados y distribuido en planta baja, primera y bajo cubierta, presentaba un estado de conservación "muy deficiente" por encontrarse desocupado desde hace muchos años.
"Aunque la estructura de hormigón y las fachadas no presentaban patologías de trascendencia, todo su interior, así como las instalaciones y la carpintería de la edificación estaban totalmente destruidas, sin posibilidad de recuperación", aseguró el edil.
Díaz recalcó que la vivienda servía de "cobijo ocasional" para personas sin techo, cuya integridad física "corría peligro" al acceder a un inmueble que había perdido las condiciones mínimas de habitabilidad.
En este sentido, insistió en que la cubierta de teja también presentaba un estado de conservación "muy deficiente", observándose muchas piezas rotas y movidas, con riesgo de caída sobre la zona perimetral.